Apenas una semana después de asumir su nuevo mandato, el dent Donald Trump está preparando el escenario para lo que él llama una “Edad de Oro” para Estados Unidos: una visión repleta de políticas comerciales agresivas, amplios planes de deportación y una declaración de “emergencia energética”.
El plan de este tipo es hacer que Estados Unidos sea autosuficiente produciendo más bienes internamente, extrayendo más petróleo y gas, y colocando a los trabajadores estadounidenses a la vanguardia del crecimiento económico.
“Seremos la envidia de todas las naciones”, declaró durante su discurso inaugural el 20 de enero. “Y no permitiremos que se aprovechen de nosotros nunca más”.
Los aranceles de Trump buscan reestructurar el comercio
Trump ha anunciado un impuesto del 10% a los productos chinos y un arancel del 25% a las importaciones de Canadá y México a partir del 1 de febrero.
Esto tiene como objetivo obligar a las empresas a repensar las cadenas de suministro y devolver los empleos manufactureros a Estados Unidos. Trump ha comparado su enfoque con el de William McKinley, undent republicano de finales del siglo XIX, durante una época en que los aranceles impulsaron un rápido crecimiento industrial en Estados Unidos.
“Eldent McKinley enriqueció enormemente a nuestro país gracias a los aranceles y al talento”, dijo Trump. Incluso anunció planes para renombrar Denali, la montaña más alta de Norteamérica, en honor a McKinley.
Se ha encomendado a las agencias federales la tarea de revisar las relaciones comerciales de Estados Unidos para alinearlas con la agenda de Trump.
Las políticas deldentse basan en el impulso de la última administración para fortalecer las industrias estadounidenses, incluidas las energías renovables, la fabricación de semiconductores y la infraestructura.
Sin embargo, el enfoque de Trump es más directo: limitar las importaciones extranjeras, maximizar la producción nacional y aprovechar el poder económico de Estados Unidos para conseguir mejores acuerdos.
La economía está en una posición de fortaleza
La economía estadounidense se encuentra en una sólida situación, superando a otras economías importantes. El crecimiento alcanzó un 2,7 % anualizado en el último trimestre de 2024, tras dos trimestrestroncon un crecimiento del 3 %. El gasto del consumidor se mantienetron, impulsado por un mercado laboraltron, un bajo desempleo y el aumento de los salarios, según datos publicados el 23 de enero.
La riqueza personal también ha alcanzado niveles récord, con los valores de las viviendas y el mercado de valores aumentando a lo largo de 2024. Esto ha protegido a Estados Unidos del estancamiento económico visto en Europa, donde Alemania y Francia están luchando con un crecimiento lento junto con trac .
Sin embargo, existe preocupación sobre la sostenibilidad de la estrategia introspectiva de Trump. Los economistas siguen de cerca la inflación, y algunos temen que recortar los impuestos y la inmigración en una economía ya en auge pueda provocar un aumento repentino de los precios.
Los mercados de bonos han reaccionado, con rendimientos a largo plazo en aumento, una señal de que mayores costos de endeudamiento podrían estar en el horizonte.
Mientras tanto, la presión de Trump por la independencia energética ha sacudido a Wall Street. Su mantra de "perforar, perforar, perforar" busca reducir los costos energéticos mediante el aumento de la producción de petróleo y gas, pero a los inversores les preocupa que un exceso de oferta pueda perjudicar las ganancias.

