Cuba acaba de anunciar que estudiará la posibilidad de lanzar una criptomoneda nacional para impulsar su economía con módulos de criptomonedas exitosos. Sin embargo, la teoría de que el objetivo es eludir las sanciones estadounidenses ya está en auge.
Venezuela se sacrificó por el equipo. Siendo el principal aliado de Cuba, el país demostró a Cuba con su propio ejemplo que se necesita algo más que inventar una criptomoneda para sobrevivir en el mercado. El Petro, como se conoce a la criptomoneda venezolana, tuvo un éxito rotundo en su debut.
El problema principal aquí es que ningún inversor invertiría en un participante de criptomonedas menos confiable.
Espera, ¿qué?
La idea central de la criptomoneda era enviar activos a empresas que operan bajo el anonimato porque se supone que el sistema funciona a través de un procesamiento descentralizado.
“Estamos estudiando el uso potencial de las criptomonedas… en nuestras transacciones comerciales nacionales e internacionales, y estamos trabajando en eso junto con académicos”, dijo el ministro de Economía, Alejandro Gil Fernández, citado por Reuters
Venezuela lanzó su propia criptomoneda el año pasado debido a la falta de apoyo internacional, para evitar las sanciones de Estados Unidos, e Irán siguió su ejemplo porque había estado bajo una oposición más severa por parte de Estados Unidos.
La valiosa información obtenida de estosdentha hecho que Cuba reflexione sobre su próximo paso. Actualmente, Cuba está invirtiendo en investigación. Para actuar con prudencia y diligencia, Cuba debe hacerlo.
La pregunta que hay que hacerse ahora es si Cuba trabajará en su propio módulo económico descentralizado o adoptará servicios como Bitcoin (BTC)
La Zona Económica Especial del Mariel de Cuba alberga empresas que recibirán cash en efectivo si el proyecto tiene éxito. Crucemos los dedos.
Cuba construye criptomonedas para evadir sanciones estadounidenses