Se presentan robots ARRES impulsados por IA, altamente capacitados para el control de daños y vehículos robóticos más efectivos que no sufren daños durante el diagnóstico y las reparaciones. Equipados con capacidades de conducción autónoma, circulan por las calles o son controlados remotamente por humanos, detectando pequeñas grietas y sellándolas, marcando una nueva era en la eficiencia de las infraestructuras. Se ofrece un método innovador que preserva y reduce el gasto de las ciudades.
La tecnología ARRES revoluciona el mantenimiento de carreteras
El elemento fundamental de este avance tecnológico es el sistema ARRES Eye, implementado en una gran cantidad de vehículos, como autobuses, camiones y vehículos de mantenimiento. Es aquí donde este ejército de vehículos, equipados con sofisticadas máquinas de imagen, recorre las aceras de la ciudad en busca de irregularidades como grietas y baches.
El sistema señala con precisión las ubicaciones y los niveles de estos bloqueos de carreteras de manera eficiente y guarda los datos en el sistema al que acceden las autoridades para generar una lista reparada que clasifica las consecuencias de estas áreas.
La innovación ARRES Eye supone un avance fundamental en el aseguramiento del mantenimiento preventivo de carreteras, ya que permite tiempos de respuesta más rápidos y determinaciones más precisas del estado de la carretera, factor clave para la adopción de medidas oportunas.
Utilizando el mismo hardware aplicado en el vehículo ARRES Eye, Robotiz3d ha desarrollado ARRES Prevent, un robot que no necesita intervención humana. Este vehículo tiene aproximadamente el mismo tamaño que una furgoneta pequeña.
Recorre las carreteras, día y noche, buscando solucionar problemas en las condiciones de la vía desde su etapa más leve, antes de que se conviertan en peligros mayores. Este producto, que sella pequeñas grietas desde el principio, es ARRES Prevent. De esta manera, se detiene la penetración de agua que puede causar fisuras más grandes y se previene el deterioro de la carretera.
ARRES mejoró las capacidades autónomas
El prototipo ARRES Prevent se ha probado en un entorno real en todo el Reino Unido, demostrando la característica de autonomía del sistema, así como la posibilidad de enviar un correo electrónico o llamar por teléfono para mayor seguridad que se consideró agregar al sistema.
Poligonizando la imagen, Robotiz3d presenta ARRES Ultra, otra versión mejorada del real en desarrollo, con foco en reparaciones más integrales de carreteras.
Un robot tan mejorado se ocupará de grietas expansivas y baches completos, reparando incluso el borde de las grietas para rebajar momentáneamente los sitios, realizando el relleno de los defectos a la perfección y compactando la superficie para garantizar un camino asfáltico liso.
Con este robot automovilístico de alta tecnología llegamos a la era del mantenimiento de carreteras, que se hará cargo de los trabajos de reparación más costosos y laboriosos.
La implementación de la tecnología ARRES marcará un hito que marcará un nuevo nivel y una forma más efectiva de gestionar infraestructuras. Mediante la detección autónoma de problemas viales y su reparación, estos robots no solo reducen los costos de mantenimiento vial, sino que también optimizan la seguridad al reducir la exposición al riesgo de las cuadrillas de carreteras, quienes suelen trabajar en condiciones peligrosas.
Implicación global de ARRES
Estas tecnologías no solo son valiosas para el Reino Unido, sino también para su aceptación global, gracias a su relación con la erradicación de baches en las carreteras y la creación de mundos diferentes. ARRES, como ejemplo de tecnología robótica avanzada implementada en infraestructura, podría allanar el camino para futuras innovaciones en robótica en proyectos como la monitorización de puentes, la gestión del tráfico e incluso la planificación urbana.
Con el avance de la tecnología, se proyecta que el papel fértil de la IA y la robótica en el mantenimiento y la rehabilitación de las carreteras se expandirá, mejorando así la precisión y reduciendo la participación humana en las actividades de gestión y mantenimiento de carreteras en las ciudades.
Resulta que el recorrido de ARRES desde la investigación hasta el mercado puede verse como una forma de combinar la competencia académica, la motivación de los actores gubernamentales y la fortaleza de la empresa privada al servicio de llevar soluciones a la gente.
Más allá de los códigos y algoritmos de control, el futuro será ver carreteras mantenidas por robots sin intervención humana, un fenómeno que no sólo es posible sino inminente.

