En un esfuerzo por abordar los costos ambientales y económicos asociados con la minería de criptomonedas, la Casa Blanca introdujo el impuesto especial a la energía minera de activos digitales (DAME) como parte del Presupuesto del dent
Esta propuesta exigiría a las empresas pagar un impuesto equivalente al 30% del costo de la electricidad utilizada en la minería tras un período de implementación gradual. La introducción de este impuesto refleja el compromiso deldentde abordar tanto los desafíos nacionales de larga data como los riesgos emergentes.
Asesores de la Casa Blanca discuten los costos ocultos de la minería de criptomonedas
La minería de criptomonedas tiene importantes consecuencias ambientales y económicas. El proceso requiere cantidades considerables de energía, lo que genera efectos negativos en el medio ambiente, la calidad de vida y las redes eléctricas.
La contaminación generada por la generación de electricidad afecta de manera desproporcionada a los barrios de bajos ingresos y a las comunidades de color.
Además, la minería de criptomonedas aumenta los precios de la electricidad para los consumidores y aumenta el riesgo de interrupciones del servicio y peligros de seguridad para las redes eléctricas locales.
A pesar de consumir grandes cantidades de energía, la minería de criptomonedas no ha generado beneficios económicos sustanciales a nivel local ni nacional. En cambio, la energía se utiliza para crear activos digitales con beneficios sociales inciertos.
Las comunidades locales han observado escasa evidencia de impactos positivos en términos de empleo u oportunidades económicas. Además, las investigaciones indican que los pequeños aumentos en la recaudación fiscal local se ven más que compensados por el aumento de los precios de la energía para empresas y hogares.
Esfuerzos internacionales para regular la minería de criptomonedas
A medida que aumentan las preocupaciones sobre la posible reubicación de la minería de criptomonedas a países con producción de energía más sucia, varios países ya han tomado medidas para regular la industria.
Por ejemplo, en 2021, China instituyó una prohibición total de la minería de criptomonedas, y otros ocho países siguieron su ejemplo con acciones comparables.
Además, tres provincias canadienses han anunciado o promulgado moratorias sobre la actividad. En Estados Unidos, algunos estados y localidades han implementado tarifas eléctricas más altas o restricciones a la minería.
Para evitar la deslocalización de la minería de criptomonedas de una comunidad a otra, se necesita una política nacional como el impuesto DAME.
Este impuesto es sólo un ejemplo de los esfuerzos más amplios deldentpara combatir el cambio climático, reducir los precios de la energía, aumentar el acceso a opciones electrificadas, garantizar el desarrollo responsable de los activos digitales, modernizar su tratamiento fiscal y mitigar los riesgos para la estabilidad financiera.
Implicaciones económicas del impuesto DAME
Se estima que el impuesto DAME generará 3.500 millones de dólares en ingresos durante diez años. Su objetivo principal es que los mineros de criptomonedas paguen la parte que les corresponde de los costos que soportan las comunidades locales y el medio ambiente.
Sin embargo, es importante señalar que el impuesto DAME no es la panacea. Es solo un ejemplo de los esfuerzos de la Administración para abordar los diversos desafíos que plantea la creciente industria de activos digitales.
El impuesto DAME propuesto demuestra el compromiso de la Casa Blanca de abordar los costos económicos y ambientales de la minería de criptomonedas.
Al implementar una política nacional, la administración pretende garantizar que los mineros de criptomonedas contribuyan a los costos que imponen a las comunidades locales y al medio ambiente, promoviendo en última instancia un enfoque más sostenible y responsable de la minería de activos digitales.
Asesores de la Casa Blanca renuevan impulso para un impuesto energético del 30% a la minería digital