China se ha propuesto romper con el dólar estadounidense y espera que esta medida impulse considerablemente su economía para 2024. ¿El plan? Estabilizar el comercio exterior, impulsar la inversión, impulsar la economía real e impulsar el consumo.
Según Li Hui, de la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (NDRC), se están implementando reformas e iniciativas importantes para lograrlo. El resto de 2024 parece propicio para que estos cambios se arraiguen y prosperen.
Descifrando el gran plan de juego económico de China
China no solo busca reducir la influencia del dólar estadounidense en la negociación, sino que también busca cambiar la dinámica de poder en el comercio global impulsando su propia moneda, el yuan. El país también está invirtiendo arduamente en oro, con el objetivo de convertirse en el mayor inversor en reservas de oro respaldando con él la futura moneda de los BRICS. Esta es una medida estratégica para consolidar su posición en un futuro donde el dominio del dólar se debilita.
Para finales de 2024, China aspira a que su economía crezca aproximadamente un 5%. Esta ambición de desvincularse del dólar es un camino difícil, pero factible. Siendo actualmente una de las tres principales economías del mundo, China tiene la vista puesta en el primer puesto, compitiendo directamente con el dólar. Goldman Sachs coincide, pronosticando un crecimiento del 5% del PIB de China para 2024.
En el ámbito tecnológico y comercial, China se centra en mejorar su tecnología y en cambiar los bienes de consumo antiguos por nuevos. El gobierno impulsa una modernización en el intercambio de productos de consumo y espera impulsar la autosuficiencia tecnológica.
Asociaciones estratégicas y previsiones económicas
En colaboración con Rusia, China está impulsando el yuan y el rublo en detrimento del dólar en las transacciones comerciales entre ambos. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para promover múltiples divisas principales, lo que reduce el papel del dólar en el escenario global.
En Pekín, el sentimiento es optimista. Se considera que la economía china se mantendrá estable y con una trayectoria ascendente a lo largo de 2024, con una serie de importantes reformas en el horizonte destinadas a fortalecer la economía real e impulsar el consumo.
Durante una reciente mesa redonda económica, Li Hui señaló que los próximos tres trimestres podrían ver mejoras industriales sustanciales y una mayor apertura en sus políticas económicas.
En el primer trimestre de 2024, el PIB de China aumentó un 5,3%, alcanzando la impresionante cifra de 29,63 billones de yuanes (unos 4,17 billones de dólares). Esto representa un avance respecto al crecimiento del 5,2% observado tanto en el último trimestre de 2023 como respecto a la tasa de crecimiento general de ese año.
A pesar de las perspectivas positivas, no todo es color de rosa. El entorno global plantea desafíos graves e inciertos; sin embargo, Liu Sushe, de la NDRC, ve un rayo de esperanza en la creciente dinámica positiva de las operaciones económicas de China. Aun así, la demanda interna no está del todo donde debería estar, y la confianza económica general podría verse beneficiada por un impulso.
Para el segundo trimestre, Yuan Da de la NDRC reveló planes paratracy utilizar la inversión extranjera de manera más efectiva, acelerar las actualizaciones de equipos e impulsar una mayor independencia tecnológica.
Goldman Sachs y Citigroup han actualizado recientemente sus previsiones de crecimiento del PIB de China en 2024 a un sólido 5%, lo que refleja untroncomienzo de año y confianza en la dirección de la política del gobierno.
Yu Xiangrong, de Citigroup, destacó la aceleración de las políticas para estabilizar el crecimiento, incluidas importantes actualizaciones en los intercambios de equipos y bienes de consumo, que son parte de una estrategia más amplia para mejorar el entorno empresarial y fomentar la apertura económica.

