Ayer, Wall Street tuvo una jornada difícil, con los principales índices bursátiles desplomándose. El Nasdaq, con gran peso tecnológico, fue el más afectado, registrando una caída mayor que los demás. Tom Hainlin, de US Bank Wealth Management, lo resumió así: «Es un día duro. La economía se está desacelerando, y no se debe solo a la bajada de los tipos de interés».
A pesar de esto, Bitcoin estuvo a punto de alcanzar un nuevo máximo antes de perder algo de valor, cerrando la jornada con una caída del 7,6% a 62.380 dólares. Chuck Carlson, de Horizon Investment Services, señaló: «Tras el fuerte repunte de las acciones, la gente está trasladando su dinero a otros activos en busca de rentabilidad». El oro también se benefició, alcanzando un máximo histórico gracias a las apuestas a que la Reserva Federal podría recortar los tipos de interés próximamente. Esta expectativa surge de datos económicos más débiles que apuntan a un entorno menos favorable para el dólar, lo que a su vez impulsa el precio del oro, añadió Hainlin.
Los informes económicos revelaron una desaceleración en el sector servicios estadounidense y una caída en los nuevos pedidos de fábrica mayor a la esperada. El Dow Jones cayó más de 400 puntos, el S&P 500 perdió más de 50 y el Nasdaq bajó casi 270. Europa no tuvo mejor suerte; las acciones cayeron después de que los esfuerzos de China por impulsar su economía no dieran los resultados esperados. El índice paneuropeo STOXX 600 y el índice bursátil global MSCI registraron descensos, al igual que las acciones de los mercados emergentes y las de Asia-Pacífico excluyendo Japón. El Nikkei japonés apenas se movió.
El dólar se depreció frente a varias divisas importantes tras los decepcionantes datos económicos de EE. UU. El euro y el yen registraron ligeras ganancias frente al dólar, mientras que la libra esterlina también se apreció levemente. La rentabilidad de los bonos del Tesoro estadounidense alcanzó su nivel más bajo en un mes, con un aumento en los precios de los bonos a 10 y 30 años a medida que disminuían los rendimientos. Esto se produce mientras los inversores esperan el próximo informe de empleo.
Los precios del petróleo también cayeron, con el crudo estadounidense y el Brent a la baja ante las dudas sobre el plan de crecimiento económico de China. Pero el oro siguió brillando, alcanzando un máximo histórico ante las expectativas de que la Reserva Federal comenzaría a recortar los tipos de interés en junio. El precio del metal precioso subió un 0,7%, superando los 2.129 dólares la onza.
Las acciones han tenido dificultades antes de la publicación de importantes informes económicos. Los principales índices estadounidenses cayeron, continuando la tendencia bajista del día anterior. Esto ocurre tras un período de ganancias que llevó al S&P 500 a nuevos máximos a principios de año. Bitcoin, sin embargo, logró alcanzar un nuevo récord desde finales de 2021, superando brevemente los 69.000 dólares antes de retroceder.
Mientras tanto, el Nasdaq bajó alrededor de un 1,7% y el Dow Jones un 0,8%, o aproximadamente 300 puntos. Cabe destacar que las acciones de las mayores empresas tecnológicas, conocidas como las "Siete Magníficas", cayeron. En un tono más positivo, las acciones de Target subieron tras anunciar la cadena minorista un aumento en sus ganancias netas. Por el contrario, las acciones de GitLab se desplomaron después de que la compañía presentara unas previsiones decepcionantes.
El precio del oro continuó subiendo, consolidando el máximo alcanzado el lunes. Mientras tanto, el rendimiento del bono del Tesoro a 10 años descendió ligeramente, tras cerrar el día anterior en el 4,218%. En Asia, el índice Hang Seng de Hong Kong cayó, pero las acciones en China continental experimentaron cierta mejoría. Esto se produjo después de que el gobierno chino fijara el objetivo de un crecimiento económico cercano al 5% para 2024, a pesar de enfrentarse a importantes desafíos.

