En una crítica audaz y estimulante, Joseph Shieber desafía la narrativa predominante en torno a la inteligencia artificial ( IA ) y sus aplicaciones, proponiendo una reevaluación fundamental de la terminología y la conceptualización.
Shieber sostiene que la nomenclatura actual tergiversa la naturaleza y las capacidades de lo que comúnmente se conoce como sistemas de “inteligencia artificial”, en particular los modelos de lenguaje grande (LLM).
defilos LLM: herramientas genuinas, no artificiales
La primera afirmación de Shieber cuestiona la terminología utilizada para describir estos sistemas. Estableciendo paralelismos con electrodomésticos comunes como lavadoras y automóviles, Shieber postula que etiquetar los LLM como "artificiales" es un nombre inapropiado.
A diferencia de los constructos falsos o engañosos, los LLM son auténticas herramientas diseñadas para simplificar y optimizar las actividades humanas. Sus avances en la comprensión del lenguaje, como se ha señalado en estudios recientes, subrayan su utilidad tangible.
La falacia de la “Inteligencia Artificial”
Shieber sostiene que el término "inteligencia artificial" en sí mismo es engañoso, ya que implica un nivel de capacidad cognitiva que los LLM no poseen. Si bien reconoce los avances significativos de estos últimos, Shieber afirma que la inteligencia es un proceso continuo y no un atributo estático. Refuta los argumentos basados en la consciencia, la corporeidad y la experiencia, centrándose en cambio en la naturaleza de la inteligencia como una búsqueda colectiva y evolutiva guiada por instituciones.
Desmintiendo conceptos erróneos: inteligencia vs. predicción
En el argumento de Shieber, es fundamental una distinción crucial entre los objetivos de la inteligencia humana y los LLM. Mientras que la inteligencia humana busca la verdad mediante pruebas e iteraciones, los LLM priorizan la predicción de respuestas basadas en datos existentes.
Shieber postula que los LLM se destacan por generar respuestas plausibles similares a las humanas, en lugar de representar con precisión la realidad. Esta diferencia crucial socava su clasificación como entidades inteligentes.
La crítica de Shieber desafía la sabiduría convencional y provoca una reevaluación de cómo la sociedad percibe y etiqueta los avances en inteligencia artificial. Al replantear los LLM como herramientas genuinas y enfatizar su naturaleza predictiva en lugar de la búsqueda de la verdad, Shieber ofrece una perspectiva matizada que invita a una reflexión más profunda sobre la naturaleza de la inteligencia y el papel de la tecnología en la configuración de las actividades humanas.
Implicaciones para el desarrollo futuro
El análisis de Shieber tiene implicaciones significativas para el desarrollo y la implementación continuos de las tecnologías de IA. Al reconocer las limitaciones de la terminología y los marcos conceptuales actuales, investigadores y legisladores pueden adoptar un enfoque más matizado para la gobernanza y la ética de la IA.
El llamado de Shieber a reevaluar los objetivos y capacidades de los LLM alienta un cambio hacia prácticas de desarrollo de IA más transparentes y responsables.
defila IA exige un cambio de paradigma
La crítica de Joseph Shieber cuestiona las nociones predominantes de inteligencia artificial, abogando por una reevaluación de la terminología y los marcos conceptuales. Al replantear los LLM como herramientas genuinas y enfatizar su naturaleza predictiva, Shieber promueve una comprensión más profunda de los objetivos y las limitaciones de las tecnologías de IA.
Mientras la sociedad continúa lidiando con las implicaciones de la IA, las ideas de Shieber ofrecen una perspectiva valiosa para navegar por la compleja intersección de la tecnología y la inteligencia humana.

