Un nuevo informe de la plataforma de intercambio de criptomonedas MEXC ha arrojado luz sobre lo que denomina un "triángulo global del fraude", que refleja una concentración de actividad delictiva coordinada relacionada con las criptomonedas proveniente de India, Indonesia y países del antiguo bloque soviético. Estas tres regiones compartían 46.311 cuentas sospechosas, detectadas en la plataforma en los últimos dos meses.
Según el informe, MEXC reveló 6,184 redes de fraude distintas que operan en el Triángulo de la Selva. Los hallazgos de MEXC forman parte de una iniciativa más amplia de inteligencia de riesgos, lanzada como respuesta al aumento de casos de manipulación del mercado, fraude dedentsintética y estafas de phishing.
La unidad de respuesta al fraude de MEXC procesó 709 solicitudes de asistencia al usuario y ejecutó 124 órdenes de congelamiento de cuentas. Muchos de estos números están vinculados a cuentas en estas jurisdicciones de alto riesgo. Si bien losdentindividuales varían, los patrones comunes incluyen el envío de identificaciones falsas, números de teléfono pirateados e intentos de evasión de KYC con deepfakes.
El informe de MEXC también destacó el Fondo Guardián de 100 millones de dólares como una barrera de protección para los usuarios afectados por estas vulnerabilidades. Además, el exchange continúa publicando datos de Prueba de Reservas en tiempo real, que listan las tenencias de billeteras que superan todas las responsabilidades de los usuarios. Esto se ajusta a los estándares globales de cumplimiento emergentes, como la MiCA de la UE y el proyecto de ley de verificación de solvencia de Corea del Sur.
Los analistas afirman que la convergencia de varios factores, como el bajo costo de internet, la aplicación laxa de la normativa y la rápida adopción de las criptomonedas, ha convertido a estas regiones en plataformas ideales para las redes de fraude. Los hallazgos indican una creciente presión sobre las plataformas de intercambio no solo para bloquear la actividad ilícita, sino también para colaborar directamente con los reguladores y las fuerzas del orden en todas las jurisdicciones para frenar el abuso sistémico.

