El estudio del IPPR advierte sobre el posible impacto de la inteligencia artificial en el mercado laboral británico. Las cifras son bastante previsoras al afirmar que hasta 8 millones de empleos en el Reino Unido corren el riesgo de perderse si el Gobierno no interviene para detener el agravamiento del defi provocado por la introducción de la IA en el sector. Los empleos de los estratos más bajos se ven gravemente afectados, ya sean empleados de nivel inicial, a tiempo parcial o administrativos. Las mujeres son las más amenazadas, especialmente las trabajadoras más jóvenes y aquellas con ingresos inferiores a los previstos.
Conclusiones del informe del IPPR
Los trabajadores del IPPR desempeñan ocupaciones en las que se prevé que al menos una novena parte de sus empleos se pierdan debido a la IA. Estas tareas, como la gestión de bases de datos y la planificación, como se muestra en este ejemplo, son altamente riesgosas y podrían automatizarse, lo que provocaría la pérdida de algunos empleos. Además, capitalizar el desarrollo de tecnologías de inteligencia artificial para los procesos operativos de la empresa también podría poner en riesgo más empleos, ya que la IA ocupa el 59% de las tareas, especialmente aquellas mejor remuneradas, como la redacción de textos o el diseño gráfico.
El informe categoriza tres escenarios de desempleo en IA, comenzando con uno en el que la fuerza laboral se reemplaza por completo y termina con otro en el que no hay pérdida de empleos y la economía experimenta un crecimiento del PIB. Es necesario tomar medidas urgentes en forma de políticas gubernamentales para minimizar los riesgos. Por ejemplo, proporcionar estos empleos es el objetivo de una política industrial de IA diseñada para la creación de empleo y empleos verdes más resistentes a la recesión. Además, puede ser útil implementar medidas fiscales, como créditos fiscales, que fomenten la conservación de empleos en lugar de la sustitución.
Llamado a la formación y la capacitación
Nikoloz Foucaud, director general para EMEA de Coursera, comparte la opinión de la conclusión del informe y sugiere que se debe prestar más atención a estos asuntos y ser proactivo en este ámbito para evitar que la IA provoque pérdidas de empleos a gran escala. Foucaud destaca que las empresas deben comenzar con la formación en IA, y que las mujeres que se enfrentan a un riesgo probable de perder su empleo deben tener la posibilidad de acceder a diferentes formas de aprendizaje. En su opinión, la implementación exitosa de la IA debe basarse en una fuerza laboral que domine las habilidades necesarias para coordinar el trabajo con los humanos, en lugar del miedo a la pérdida de empleos a manos de las máquinas.
El informe del IPPR ilustra de forma práctica los obstáculos que afronta el mercado laboral del Reino Unido próximamente con la rápida implementación de la IA . La inteligencia artificial puede contribuir a aumentar la productividad y el crecimiento empresarial. Sin embargo, debe considerarse su capacidad para dar cabida a nuevos perfiles profesionales. La necesidad de intervenciones gubernamentales inmediatas y la participación activa de las empresas en la formación y el reciclaje profesional de sus empleados es fundamental para afrontar los riesgos de la IA, lo que permitirá a las empresas impulsar su éxito.

