La capitalización bursátil global como porcentaje del PIB se sitúa actualmente en el 117 %. Ha superado los máximos de 2000 y 2007 y se acerca al máximo histórico registrado en 2021.
Los mercados bursátiles mundiales valen actualmente 100 billones de dólares, con Estados Unidos en el centro del escenario. Las acciones estadounidenses representan más de la mitad de los mercados bursátiles mundiales.
Solo en la última década, las acciones estadounidenses han sumado 40 billones de dólares a su valor de mercado. A medida que los inversores acuden masivamente al mercado, las acciones de crecimiento han dominado el mercado, mientras que las de valor se encuentran en la miseria.
El PIB mundial actual es de 85 billones de dólares, de los cuales Estados Unidos aporta 30 billones. Le siguen China y Japón, con 17 y 4 billones, respectivamente.
La relación capitalización bursátil/PIB, que llegó a ser del 58% durante la crisis de 2008, se disparó hasta el 117%. Para 2022, ya se situaba en el 106%.
Las acciones de crecimiento se disparan, las de valor sufren
Las acciones de crecimiento se han disparado en los últimos 15 años. Desde 2008, han generado una impresionante rentabilidad del 907%.
En cambio, las acciones de valor solo han logrado un aumento del 363 % en el mismo período. La brecha se está ampliando. En los últimos dos años, las acciones de crecimiento se dispararon un 94 %, triplicando las ganancias de las acciones de valor.
Esto ha dejado a las acciones de valor con una pinta de ganga, y me refiero a baratísimas. En comparación con las de crecimiento, las acciones de valor no habían sido tan asequibles desde la burbuja puntocom del año 2000. La proporción entre acciones de valor y de crecimiento se ha reducido a la mitad desde el desplome de 2008. Es la peor racha para las acciones de valor en 42 años.
Wall Street observa de cerca si el crecimiento puede seguir superando al valor a este ritmo. El índice Russell 2000 presenta un panorama desalentador para las acciones de pequeña capitalización. Lleva casi 800 días consecutivos sin alcanzar un nuevo máximo histórico. Esta es la racha más larga en 13 años y la tercera más larga de la historia.
Este año, el Russell 2000 ha subido un 11%, pero está muy por debajo del 23% del S&P 500. Las acciones de pequeña capitalización se mantienen aproximadamente un 10% por debajo de su máximo de noviembre de 2021. La brecha entre las acciones de pequeña y gran capitalización es más amplia que nunca, y la lucha es muy real.
Políticas, ganancias y recuperación
Las raíces de esta explosión del mercado se remontan a la crisis financiera de 2008, como se mencionó anteriormente. Los bancos centrales redujeron drásticamente los tipos de interés a casi cero y lanzaron programas de flexibilización cuantitativa para inyectar dinero en la economía.
La Reserva Federal adquirió cantidades masivas de valores gubernamentales y respaldados por hipotecas, lo que elevó los precios de los activos en general. Las bajas tasas de interés hicieron que las acciones fueran una opción obvia en comparación con los bonos.
Las ganancias corporativas han sido otro gran impulsor. Desde 2008, los márgenes de beneficio han alcanzado máximos posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Las empresas redujeron drásticamente sus costos y aprovecharon la tecnología para optimizar sus operaciones. Las ganancias ahora representan una porción mayor del PIB que nunca.
El sector tecnológico ha sido el más valioso, con gigantes como Apple, Amazon y Microsoft a la cabeza. Su crecimiento en la computación en la nube, el comercio electrónico y los servicios digitales ha transformado el mercado para siempre.

