El banco central de Ghana, el Banco de Ghana (BoG), finalmente ha decidido intervenir y regular las criptomonedas. Acaba de publicar un borrador de nuevas normas que pretenden poner orden en el caótico mundo de las criptomonedas.
El BoG también está pidiendo al público y a los actores de la industria que den su opinión sobre estas nuevas regulaciones antes de que se conviertan en regla general.
En Ghana, las criptomonedas se están volviendo populares para pagos e incluso para operaciones bancarias, pero hay muchas áreas grises.
El BoG dijo que ha notado que con el creciente número de transacciones entre criptomonedas y dinero regular como el cedi ghanés o el dólar estadounidense, es hora de implementar una supervisión seria.
Nuevos objetivos regulatorios
Los objetivos regulatorios del Banco de Inglaterra son claros, aunque se han esperado con mucha anticipación. En primer lugar, quieren mantener la estabilidad del sector financiero y evitar que se vea afectado por actividades criptográficas sin supervisión.
También buscan proteger a los consumidores e inversores que podrían verse perjudicados si el mercado de criptomonedas se desploma. Además, se esfuerzan por prevenir el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo, dos grandes preocupaciones en lo que respecta a las criptomonedas anónimas.
Entonces, ¿cuál es el alcance de estas nuevas regulaciones? El Banco de Inglaterra planea vigilar de cerca las plataformas de intercambio y otras plataformas que permiten comprar, vender, intercambiar o almacenar criptomonedas. Sin embargo, no lo harán solos.
Se asociarán con otros organismos reguladores como la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) para crear un marco integral que cubra todas las bases.
La propuesta
El Banco de Gobierno está iniciando una fase de pruebas, denominada "proceso de pruebas en espacio aislado". Esto implica que un pequeño número de Proveedores de Servicios de Activos Virtuales (PSAV) se someterán a un riguroso examen para ver cómo se comportan bajo escrutinio.
Si estos VASP pueden demostrar que pueden cumplir las reglas durante esta fase de prueba, entonces el BoG avanzará con el despliegue de un marco regulatorio completo.
Parte de este marco implicará regulaciones estrictas para los VASP, especialmente cuando se trata de lavado de dinero (ML) y financiamiento del terrorismo (FT).
El Banco de Inglaterra (BoG) exige que estos proveedores realicen una diligencia debida exhaustiva con sus clientes, monitoreen las transacciones e informen de cualquier actividad sospechosa al Centro de Inteligencia Financiera (CIF). Esto será un requisito.
También deberán cumplir con la Regla de Viajes del GAFI, lo que significa que deben compartir información sobre los originadores y beneficiarios de las transacciones. Se acabó el anonimato.
Hablemos ahora de los Proveedores de Servicios de Pago Mejorados (EPSP). Estos podrían estar autorizados a procesar transacciones de activos virtuales, pero solo si tratan con VASP registrados.
Pero hay una gran trampa: los EPSP no podrán operar plataformas de intercambio, mantener activos virtuales ni prestar servicios de custodia. Si quieren entrar en el mercado de las criptomonedas, tendrán que crear entidades independientes que gestionen estas actividades, y estas entidades no podrán ser financiadas por el propio EPSP.
Los bancos comerciales tampoco se quedarán atrás. Pueden prestar servicios bancarios, de pago y liquidación a los VASP registrados, pero deberán cumplir las mismas condiciones establecidas para los EPSP.

