DoorDash ha lanzado un nuevo robot de reparto llamado Dot, lo que ha impulsado a la compañía a entrar de lleno en el mundo de la conducción autónoma. Dot recorre calles, estacionamientos y aceras para entregar comida a clientes hambrientos. Este es el primer paso real de la compañía en el reparto autónomo, sin depender de empresas tecnológicas externas.
Antes de esto, DoorDash probó drones y se asoció con Coco Robotics, una startup respaldada por Sam Altman y enfocada en robots para aceras. Pero Dot cambia las reglas del juego, ya que este se diseñó específicamente para la escala en la que opera DoorDash.
“La escala y la complejidad del negocio exigen algo así como autonomía, y no hay nada que se ajuste a nuestro caso de uso”, dijo Stanley Tang, cofundador de DoorDash, en una declaración a CNBC.
DoorDash comienza a probar Dot en Phoenix
Tang, quien dirige DoorDash Labs, la división de robótica de la compañía, explicó que Dot se creó para gestionar entregas más complejas y ayudar a los comercios locales a aprovechar la tecnología autónoma. Dot puede alcanzar velocidades de hasta 32 kilómetros por hora y transportar hasta 13.6 kg (unas seis cajas de pizza en total).
Actualmente, Dot se está probando en Phoenix, Arizona. Los comerciantes de la zona ya pueden probarlo con el sistema de entrega autónoma de DoorDash, que también incluye drones cuando estén disponibles. El plan es expandirse a otras ciudades una vez que la situación se normalice en Phoenix.
Este lanzamiento no es aislado. La semana pasada, Uber acaparó titulares con un acuerdo de reparto con drones con la startup israelí Flytrex. Uber también había probado el reparto de comida sin conductor con vehículos de Waymo. Todos quieren participar, pero DoorDash claramente busca consolidar su propio territorio.
Dot mide 1,37 metros de alto y pesa 159 kilos. Además, mide 73 centímetros de ancho, un poco más ancho que un cochecito de bebé. Gracias a su tamaño, puede llegar hasta la puerta de un restaurante. Los trabajadores pueden introducir la comida directamente en su carcasa. Según Ashu Rege, director de DoorDash Labs, su tamaño podría incluso permitirle pasar por puertas estándar en futuros diseños.
La tecnología robótica se une al atractivo de TikTok
Dot está repleto de tecnología. El robot utiliza ocho cámaras y tres sensores lidar para escanear su entorno. Esta configuración le permite sortear obstáculos como el tráfico, caminos bloqueados o aceras congestionadas. También cuenta con una cámara en su interior para vigilar la comida durante el recorrido.
Rege comentó en un evento en San Francisco que Dot no solo fue diseñado para transportar comida, sino también para interactuar. "Más allá de los detalles técnicos, también hemos pensado mucho en la personalidad y el carácter de Dot", añadió. Dot tiene luces LED brillantes que parecen ojos y saluda al personal del restaurante con un "¡Oh, hola!" robótico cuando llega a recoger un pedido.
Ese enfoque en el personaje podría ser estratégico. El mes pasado, un video se viralizó en TikTok mostrando a un robot Coco, uno de los antiguos repartidores de DoorDash, intentando cruzar la calle. En el clip, una mujer grita: "¡Dios mío, no golpees a Coco! Coco solo quiere cruzar la calle", mientras el robot esquiva el tráfico. Momentos como ese son puro oro en internet, y DoorDash, sin duda, lo sabe.

