Wall Street se recupera tras una jornada catastrófica que dejó a los operadores con la boca abierta. El 18 de diciembre, los mercados estadounidenses sufrieron una ola de ventas que redujo drásticamente su valor en miles de millones.
El Dow Jones, el S&P 500 y el Nasdaq sufrieron pérdidas masivas debido a que los inversores reaccionaron ante el anuncio de una Reserva Federal agresiva de menos recortes en las tasas de interés en 2025. Hoy, los mercados están mostrando señales de vida, pero las consecuencias aún persisten.
El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, describió el futuro de la economía como “incierto”, señalando que las preocupaciones por la inflación y un mercado laboraltronpodrían desacelerar la flexibilización monetaria.
El Dow Jones cayó ayer 1.123 puntos, situándose en 42.326,87. Esto supone una pérdida del 2,6% y la racha de pérdidas más larga desde 1974, con diez días consecutivos en números rojos.
El S&P no se salvó, cayendo un 3% para cerrar en 5.872,16. El Nasdaq Composite se desplomó aún más, cayendo un 3,6% para llegar a 19.392,69.
Las acciones tecnológicas lideran el repunte
Hoy, sin embargo, los futuros de los principales índices muestran una tendencia alcista, con los futuros del Dow Jones subiendo un 0,7 %. Los pesos pesados tecnológicos, Nvidia y Tesla, registran ganancias previas a la apertura del mercado superiores al 2 %, lo que indica que los inversores podrían estar aprovechando la ola de ventas como una oportunidad de compra.
No está claro si este repunte perdurará, pero por ahora, la pérdida de liquidez se ha ralentizado. Los datos económicos publicados a principios de esta semana no calmaron el nerviosismo del mercado. El crecimiento del PIB estadounidense para el tercer trimestre se revisó al alza, hasta el 3,1 %, desde una estimación anterior del 2,8 %.
Mientras tanto, las solicitudes iniciales de desempleo cayeron en 22.000 a 220.000, lo que refuerza la narrativa de un mercado laboral resistente.
Bitcoin lucha contra la volatilidad
Bitcoin no le va mucho mejor. Tras alcanzar un máximo histórico de $108,000 a principios de esta semana, cayó por debajo de los $100,000 durante la noche antes de recuperarse ligeramente. Al cierre de esta edición, cotizaba alrededor de los $100,200.
Los datos en cadena de Binary Coin Days Destroyed (CDD) nos dicen que los tenedores a largo plazo están vendiendo sus activos a estos precios altos, lo que aumenta la presión de venta.
La situación se vuelve más interesante al observar la actividad bursátil. El volumen de transacciones, tanto en bolsas al contado como de derivados, ha caído drásticamente en comparación con años anteriores. Sin embargo, cuando se producen picos de volumen, suelen indicar fuertes fluctuaciones de precios.
Por ejemplo, un pico en 2017 coincidió con el primer gran repunte de Bitcoin, mientras que otro en 2021 desencadenó su aumento por encima de los $60,000. Por ahora, el precio promedio realizado de Bitcoinsirve como nivel de soporte técnico. Si la presión de venta continúa, los precios podrían alcanzar la marca de los $97,600, especialmente si la demanda estadounidense se debilita aún más.

