El fundador Ethereum Vitalik Buterin, ha instado a la comunidad cripto a utilizar licencias copyleft de código abierto. En su última entrada de blog, el cofundador Ethereum afirmó que la creciente monopolización del poder en los ecosistemas tecnológicos y criptográficos requiere un mecanismo legal más eficaz que permita la innovación conjunta.
Buterin, quien anteriormente defendía licencias permisivas, como MIT o CC0, ahora las considera inadecuadas en una industria más caracterizada por el secretismo y la competencia. Afirmó que es posible mantener la colaboración con licencias copyleft, que exigen que el usuario publique en código abierto cualquier obra derivada.
Señaló: «Históricamente, era partidario del enfoque permisivo (por ejemplo, mi blog está bajo la WTFPL). Recientemente, me estoy inclinando hacia el enfoque copyleft». Afirmó que el cambio era necesario para garantizar que los aspectos positivos del desarrollo de la cadena de bloques no fueran exclusivos de las grandes empresas que se niegan a contribuir.
El cambio en la cultura de las criptomonedas impulsa la reciprocidad legal
Buterin criticó duramente lo que denominó una tendencia mercenaria en el sector criptográfico. Proyectos que antes publicaban su código voluntariamente ahora optan por mantener el secreto. En este contexto, las licencias permisivas no ofrecen garantías contra la privatización de herramientas públicas.
Propuso que el copyleft fomenta la reciprocidad. Exige que solo quienes deseen participar en su desarrollo puedan acceder a un código creado por la comunidad. Señaló que el método no se basa en la buena voluntad, sino en normas aplicables.
Buterin afirmó que el copyleft ayudaría a mantener la colaboración abierta sin intervención vertical, evitando la aparición de monopolios de forma descentralizada. Advirtió además que centrarse únicamente en modelos permisivos expone el riesgo de permitir que actores influyentes obtengan valor sin compensación.
Los desequilibrios de poder económico exigen salvaguardas de código abierto
Buterin utilizó teorías económicas para fundamentar su afirmación. Citó el trabajo de Glen Weyl, afirmando que dicha concentración de poder es el resultado inevitable de las economías superlineales, donde los grandes actores generan rendimientos desproporcionados. En estos sistemas, las empresas más capitalizadas o de mayor escala tienen mayor probabilidad de progresar aún más.
Señaló que los gobiernos de todo el mundo han reaccionado imponiendo la difusión de la tecnología. Entre ellas se encuentran los requisitos de estandarización de la Unión Europea, las políticas de transferencia de China y las regulaciones estadounidenses sobre cláusulas de no competencia. Buterin propuso las licencias copyleft como una posible vía para utilizar un enfoque descentralizado, permitiendo resultados similares, pero sin sesgos debidos a intereses políticos o corporativos.
“Copyleft crea un gran conjunto de código al que sólo pueden acceder aquellos dispuestos a compartir mejoras”, escribió.
Las licencias permisivas todavía tienen su lugar
Aunque abogó por un cambio más amplio, Buterin admitió que las licencias permisivas aún pueden ser valiosas en otros escenarios. En caso de uso generalizado, unas restricciones limitadas pueden contribuir a que las nuevas tecnologías se difundan con mayor rapidez. También reiteró sus objeciones filosóficas a las leyes de propiedad intelectual, pero afirmó que la realidad de proteger a las comunidades de código abierto ha aumentado.
Adam Cochran, inversor de capital de riesgo en criptomonedas, coincidió y añadió que, si bien el copyleft presenta problemas matic casos extremos específicos, su ideología general puede resultar valiosa en el contexto actual. Buterin afirmó que el uso del copyleft solía ser poco beneficioso, pero ahora es esencial.
El código abierto ya no es una visión radical, sino que se encuentra en pleno desarrollo empresarial y de blockchain. Con la creciente adopción de herramientas abiertas por parte de empresas, se requieren salvaguardas más estrictas para garantizar la equidad y el desarrollo colectivo. Animó a los programadores a considerar las bases legislativas de su código.

