Scott Bessent deja atrás décadas de trabajo en fondos de cobertura para ingresar al despacho del Secretario del Tesoro con un objetivo: dejar su huella en la economía global.
Eldent Donald Trump ha designado al historiador económico de 61 años, convertido en gestor de fondos de cobertura, para que tome las riendas del Departamento del Tesoro. Si el pasado de Bessent sirve de indicio, no está aquí para ir a lo seguro.
Trump hizo la llamada el viernes por la tarde, citando a Bessent a Mar-a-Lago. En cuestión de horas, ambos se estrechaban la mano, junto con el vicepresidentedentJ.D. Vance y la jefa de gabinete, Susie Wiles, para planificar lo que podría convertirse en el cambio de política económica más drástico que Estados Unidos haya visto en décadas.
De los fondos de cobertura al Tesoro
El nombre de Bessent tiene peso, especialmente en Wall Street. Durante 40 años, navegó con precisión en los mercados globales, aprovechando los datos económicos y el caos geopolítico para realizar apuestas de gran envergadura. En la firma de George Soros, a principios de los 90, jugó un papel clave en la ahora legendaria venta en corto de la libra esterlina.
El evento, conocido como el "Miércoles Negro", generó miles de millones de dólares. Posteriormente, como director de inversiones de Soros, Bessent continuó su racha, recaudando más de mil millones de dólares con audaces inversiones contra el yen japonés.
Cuando lanzó Key Square Capital Management en 2015, el ritmo empezó más lento. Su fondo se mantuvo relativamente discreto hasta 2022, cuando registró una asombrosa ganancia del 31% en su cartera principal. Para 2023, Key Square registraba rentabilidades consistentes de dos dígitos.
Este noviembre ha sido el mestronsólido del fondo hasta la fecha, en gran parte debido a su apuesta por la reelección de Trump, que impulsaría los mercados. Para contextualizar, el S&P 500 subió un 25% este año, pero los fondos de cobertura macroeconómicos como el de Bessent suelen quedarse atrás de estas cifras.
Este tracle valió el respaldo de figuras destacadas. Inversionistas multimillonarios como Daniel Loeb y Bill Ackman aplaudieron abiertamente su nominación. Kyle Bass, otro peso pesado de Wall Street, declaró en X (anteriormente Twitter) que Bessent era "la mejor opción" para Secretario del Tesoro.
Pero no todos estaban entusiasmados. Elon Musk lo calificó como una "opción que no cambia nada" y presionó por Howard Lutnick, director ejecutivo de Cantor Fitzgerald. Trump, sin embargo, confiaba en que Bessent obtendría resultados.
El manual económico de Bessent
Bessent viene armado con lo que él llama su estrategia "3-3-3", un guiño a la política de las "tres flechas" del ex primer ministro japonés Shinzo Abe. ¿La versión de Bessent? Reducir el defipresupuestario al 3% del PIB para 2028, impulsar el crecimiento del PIB al 3% mediante la desregulación e incrementar la producción nacional de petróleo en 3 millones de barriles diarios.
Pero eso es solo el principio. Bessent quiere extender permanentemente los recortes de impuestos de Trump de 2017. Presiona para eliminar los impuestos sobre las horas extras, las prestaciones de la Seguridad Social e incluso las propinas. Para controlar el gasto, considera congelar los presupuestos discrecionales, excepto los de defensa.
En el ámbito de las energías renovables, pide reformas a los subsidios para vehículos eléctricos y otros programas vinculados a la Ley de Reducción de la Inflación. Todo esto está diseñado para reducir la deuda federal, que Bessent considera una amenaza existencial para la economía estadounidense.
"Nos estamos quedando sin tiempo para salir de este lío mediante el crecimiento", según se informa dijo a sus colegas. El crecimiento, en su opinión, es la única manera de gestionar los enormes defi y la creciente deuda de Estados Unidos.
Los aranceles como arma
Si hay un ámbito en el que las políticas de Bessent podrían revolucionar el panorama mundial, es el comercio. Inicialmente, consideraba los aranceles más bien como una moneda de cambio, comparándolos con un arma cargada que rara vez se dispara. Pero su postura ha cambiado. Ahora aboga por aranceles más altos por motivos de seguridad nacional, utilizándolos para presionar a otros países a reducir sus propias barreras comerciales.
En un evento reciente titulado "Hagamos que el sistema económico internacional vuelva a ser grandioso", Bessent no se contuvo. Criticó la política comercial entre Estados Unidos y China, acusándola de enriquecer a Wall Street y socavar la base industrial estadounidense.
Propuso convertir los aranceles en una herramienta tan potente como las sanciones del Tesoro, recompensando a los aliados que reforman y castigando a los competidores que no juegan limpio.
“Eldent Trump tiene razón en que el libre comercio real es deseable”, afirmó Bessent durante el evento. Pero para lograrlo, cree que es esencial un enfoque más agresivo y activista. ¿Su idea? Un bloque de comercio justo para países que comparten los intereses de seguridad de Estados Unidos y adoptan estructuras arancelarias recíprocas.
El hombre detrás de las políticas
Los informes indican que Bessent es reservado, catedrático y tiene un profundo conocimiento de la historia económica. Graduado de Yale, impartió clases en la universidad, profundizando en complejas analogías financieras para fundamentar sus estrategias de mercado. Sus colegas lo describen como metódico, alguien que indaga en el pasado para predecir el futuro.
Esa perspectiva jugó un papel importante en su ascenso como uno de los asesores económicos más cercanos de Trump. Durante la campaña, Bessent profundizó en las propuestas de Trump, respaldando ideas controvertidas como políticas comerciales activistas condenthistóricos.
Su capacidad para fusionar el pasado con el presente lo convirtió en una voz indispensable en el círculo deldent. Personalmente, Bessent mantiene un perfil relativamente bajo. Desde 2020, reside en Charleston, Carolina del Sur, con su esposo, John Freeman, exfiscal de la ciudad de Nueva York, y sus dos hijos.
Los críticos argumentan que su pedigrí en Wall Street podría cegarlo ante cuestiones económicas más amplias, pero sus partidarios creen que su experiencia es exactamente lo que el puesto necesita.

