La postura estricta de China sobre las criptomonedas está causando más daño que beneficio. Wang Yang,dent de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Hong Kong, cree que la prohibición total de la minería de criptomonedas fue un grave error.
Esta decisión impulsó a los mineros a Estados Unidos, lo que les generó más de 4 mil millones de dólares en ingresos fiscales. Ante el posible regreso de Donald Trump al poder, Wang sugiere que China debe reconsiderar su enfoque hacia las criptomonedas.
Durante su discurso en el evento HashKey New Vision, Wang enfatizó la importancia de no ahuyentar a las empresas de criptomonedas que no interactúan directamente con los ciudadanos de Hong Kong. Estas empresas aún pueden revitalizar el ecosistema criptográfico de Hong Kong.

Wang también criticó la prohibición total de la minería, afirmando que resultó en una enorme ganancia fiscal para Estados Unidos. Propuso que permitir que las empresas estatales extraigan o adquieran participaciones en operaciones mineras podría ayudar a gestionar los riesgos.
China necesita repensar las criptomonedas
Wang Yang afirmó que China debería reconsiderar su postura sobre las criptomonedas. En el contexto de la iniciativa "Belt and Road", adoptarlas podría ser beneficioso. Destacó que el problema actual reside en la naturaleza incontrolable de estos activos.
Wang admitió haber perdido oportunidades con Bitcoin y blockchain en 2012 y 2014, creyéndolas estafas. También señaló que el ritmo de servicio de Hong Kong es demasiado lento y complaciente. Hong Kong debería aspirar a más y liderar la región en el desarrollo de la tecnología blockchain.
Relacionado: La economía de China está mostrando algunas tron señales de recuperación
Inicialmente, China dio la bienvenida a las criptomonedas, convirtiéndose en un actor importante del mercado global. Para 2013, China dominaba el comercio Bitcoin y las operaciones de minería a gran escala prosperaron gracias a la electricidad barata.
Sin embargo, las preocupaciones sobre el control económico y financiero llevaron al gobierno a prohibir las ofertas iniciales de monedas (ICO) en 2017, calificándolas como un método ilegal para recaudar fondos.
Esta represión se intensificó y, en septiembre de 2021, se prohibieron todas las criptomonedas no aprobadas por el gobierno, lo que puso fin a la minería y el comercio de criptomonedas dentro de China.
A pesar de la prohibición, el uso de criptomonedas persiste en China. El gobierno continúa reprimiendo las actividades relacionadas con las criptomonedas, incluso eliminando a influencers de las redes sociales.

Aunque las criptomonedas son ilegales, el gobierno las reconoce como bienes o mercancías. Esto permite la tributación de las transacciones pertinentes según la legislación vigente.
Las preocupaciones de China sobre las criptomonedas son multifacéticas:
- Potencial para ocultar salidas de capital
- Participación en lavado de dinero
- Inestabilidad percibida del sistema financiero
A pesar de estas preocupaciones, China está muy interesada en la tecnología blockchain. El país está desarrollando una moneda digital emitida por el banco central (CBDC), denominada yuan digital, e-CNY o e-RMB.
Jai Hamid

