En acontecimientos recientes, Abra, una destacada firma de préstamos de criptomonedas, ha sido objeto de escrutinio ya que los reguladores de Texas acusan a la compañía de fraude de valores y afirman que ha sido insolvente desde el 31 de marzo. La Junta de Valores del Estado de Texas emitió una orden de cese y desistimiento de emergencia contra Abra y su fundador, William Barhydt, al tiempo que alega prácticas engañosas relacionadas con las ventas de productos de inversión a través de sus filiales, Abra Earn y Abra Boost.
El regulador de Texas presentó una moción contra Abra
Abra, fundada por William Barhydt en 2014, facilitaba la negociación, el préstamo y la contratación de criptoactivos para inversores minoristas e institucionales. Según se informa, la firma gestionaba aproximadamente 116,79 millones de dólares en activos para inversores de Abra Earn y Abra Boost en Estados Unidos al 17 de mayo.
El regulador de Texas alega que Abra y Barhydt ocultaron intencionalmente información financiera, incluyendo la capitalización de las partes, los impagos de préstamos y la transferencia de activos a Binance. La junta acusa a Abra de realizar declaraciones engañosas en la venta de inversiones en Abra Earn en Texas, que probablemente engañarían al público.
A pesar de haber declarado en octubre de 2022 que dejaría de vender inversiones en Abra Earn, el regulador de Texas afirma que Abra continuó ofreciendo y vendiendo inversiones en Abra Boost a inversores acreditados e institucionales en Estados Unidos. Estas acciones han suscitado inquietud sobre el cumplimiento de la empresa con los requisitos regulatorios.
La insolvencia y la falta de transparencia ponen en duda las finanzas de Abra
La Junta de Valores del Estado de Texas alega además que Abra ha sido insolvente o casi insolvente desde el 31 de marzo. Sin embargo, una filial anónima de Abra negó recientemente los rumores de quiebra en las redes sociales a partir del 11 de junio, lo que sugiere una falta de transparencia e información contradictoria.
Abra había anunciado planes en septiembre de 2022 para convertirse en el primer banco con sede en EE. UU. en aceptar depósitos de activos digitales, con un lanzamiento previsto para principios de 2023. Sin embargo, tras el colapso de FTX en noviembre del mismo año, Abra comenzó a reducir su tamaño y reestructurarse para reducir los costos generales.
Vale la pena señalar que Abra enfrentó problemas regulatorios previos en julio de 2020 cuando la Comisión de Bolsa y Valores y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos multaron a la compañía con $300,000 por ofrecer "swaps basados en valores" a inversores minoristas sin el registro adecuado y por no realizar transacciones con esos swaps en una bolsa nacional registrada.
A medida que avanza la investigación sobre el presunto fraude e insolvencia de Abra, surgen inquietudes sobre las prácticas financieras de la empresa, el cumplimiento de las regulaciones y el posible impacto en los inversores. Esta situación subraya la importancia de la supervisión regulatoria y la debida diligencia al operar en el ámbito de los préstamos e inversiones en criptomonedas.

