Microsoft Corp ha pedido a cientos de sus empleados en China que consideren mudarse ante las crecientes tensiones tecnológicas entre Estados Unidos y China. Recientemente, ofreció la reubicación de entre 700 y 800 empleados, en su mayoría ingenieros chinos. Según The Wall Street Journal del jueves, a estas personas se les está brindando la oportunidad de mudarse a diferentes países como Estados Unidos, Irlanda, Australia y Nueva Zelanda, citando fuentes anónimas.
Las ofertas de reubicación se han ampliado
La administración Biden está reforzando el control sobre diferentes sectores de las importaciones chinas, como baterías para vehículos eléctricos (VE), chips informáticos y productos médicos, como parte de su política hacia China. Un representante de Microsoft declaró al Journal que las oportunidades internas forman parte de su negocio global y confirmó que había compartido una oportunidad de transferencia interna opcional con un grupo específico de empleados.
La medida de Microsoft se produce tras los esfuerzos de la administración Biden por restringir el acceso de China a tecnología de vanguardia. El martes, eldent Biden anunció un drástico aumento de los aranceles sobre diversos productos chinos con el fin de proteger la economía estadounidense y prevenir el desempleo. Estas medidas también buscaban contrarrestar la producción altamente subsidiada de China, que, según se decía, estaba "inundando el mercado" y destruyendo a los fabricantes estadounidenses.
Impacto en las relaciones comerciales entre Estados Unidos y China
Microsoft ha reubicado a sus empleados de inteligencia artificial en China, lo que ha venido acompañado de varios otros acontecimientos. Científicos chinos acaban de lograr la producción en masa de chips ópticos a bajo coste, lo que podría ser una forma de mitigar el impacto de las sanciones estadounidenses. Esta innovación se basa en el uso de circuitos integrados fotónicos, dispositivos que utilizan partículas de luz para procesar y transmitir datos, aumentando así la velocidad y reduciendo el consumo energético.
China ha criticado a la administración Biden por aumentar los aranceles a un gran número de productos chinos y ha prometido tomar represalias. El gobierno chino ha calificado los aranceles adicionales de "manipulación política", afirmando que esta decisión se tomó durante las elecciones estadounidenses.
El portavoz de la Embajada de China, Liu Pengyu, rechazó las acusaciones de sobrecapacidad china, calificándolas de "falsas historias" destinadas a socavar la economía china. Elogió al sector manufacturero chino por su competitividad, innovación y eficiencia.
Mientras Estados Unidos intenta salvaguardar sus intereses económicos, empresas como Microsoft se ven obligadas a rediseñar sus estrategias operativas debido a los cambios regulatorios. El mes pasado, el Departamento de Comercio de Estados Unidos anunció su intención de introducir una nueva regulación para controlar la exportación de modelos de IA propietarios o de código cerrado, cuyo software y datos se mantienen en secreto.

