El sector financiero de Tailandia experimentó un desarrollo crucial cuando Kasikorn Bank, conocido popularmente como K-Bank, anunció la adquisición de una impresionante participación del 97% en Satang Corporation, una empresa clave en el mercado de intercambio de criptomonedas del país. La operación, valorada en 3.705 millones de baht tailandeses (aproximadamente 102,8 millones de dólares), se gestionó a través de la nueva filial de K-Bank, Unita Capital, diseñada específicamente para invertir en empresas de activos digitales. Tras la adquisición, Satang se someterá a una renovación integral de su marca para convertirse en Orbix, una transición que conllevará la creación de tres nuevas filiales: Orbix Custodian, Orbix Invest y Orbix Technology.
K-Bank se centra en el mercado de criptomonedas tailandés
Además, esta adquisición se produce tras el reciente lanzamiento por parte de K-Bank de un fondo de 100 millones de dólares destinado a impulsar tecnologías en los sectores de la web 3, la tecnología financiera y la inteligencia artificial. Cabe destacar que la operación de K-Bank parece estar a punto de sentar las bases para una mayor competencia en el mercado de criptomonedas tailandés, en rápida evolución.
K-Bank ha expresado su ambición de hacerse con una parte considerable del mercado tailandés de criptomonedas. Udomsak Rakwongwan, profesor de la Universidad de Kasetsart y cofundador de FWX.finance, confirmó que K-Bank ha obtenido con éxito una licencia de intercambio de criptomonedas y está en proceso de obtener los permisos necesarios. Además, Rakwongwan destacó la singularidad del mercado tailandés de criptomonedas, caracterizado por su considerable apoyo institucional.
Por lo tanto, con el objetivo de asegurar el 20% de la cuota de mercado de criptomonedas de Tailandia para 2024, K-Bank no se anda con rodeos. La institución financiera se ha posicionado como un actor formidable, especialmente en contraste con su rival, Siam Commercial Bank (SCB), que también está incursionando significativamente en los sectores de las criptomonedas y la Web3.
Aunque K-Bank y SCB han captado una atención considerable con sus estrategias agresivas, no son los únicos en su empeño por dominar el mercado tailandés de criptomonedas. El gigante energético tailandés, Gulf, también se ha aventurado en este espacio, asociándose con Binance a través de su fondo Gulf Innova para lanzar una versión regulada y local del exchange.
Si bien la adquisición posiciona a K-Bank en una posición ventajosa, también presagia una mayor competencia. Las empresas con menor capital podrían tener cada vez más dificultades para sobrevivir en un mercado dominado por gigantes financieros. Sin embargo, K-Bank ha declarado a los medios locales que considera la adquisición de Satang como una estrategia para diversificar su cartera de inversiones y servicios, al tiempo que busca ampliar su cartera de clientes en el sector de las criptomonedas.
K-Bank adquiere una participación importante en Satang Crypto Exchange y aspira a alcanzar el 20% del mercado tailandés para 2024