Hillary Clinton lanzó una dura advertencia durante una charla crucial en la Universidad de Columbia: 2024 será el “punto cero” de la manipulación electoral mediante IA debido a la combinación de niveles históricamente altos de actividad electoral mundial con la difusión de tecnología de IA generativa de vanguardia que facilita la desinformación mediante IA.
La visión de Clinton resalta la necesidad de enfrentar la amenaza inminente que plantea el engaño impulsado por la inteligencia artificial en el contexto de las crecientes preocupaciones por la propagación de información falsa y la disminución de la confianza pública en las instituciones democráticas.
Más de cuatro mil millones de personas en el mundo tienen derecho a votar de alguna manera este año electoral, lo que lo convierte en un año histórico. Para 2024, es probable que la IA generativa tenga un impacto permanente, al menos, en la política. Ella afirmó:
“Este es el año de las elecciones más importantes del mundo desde el auge de las tecnologías de inteligencia artificial como ChatGPT”,
Fotos deepfake, audio manipulado y otros contenidos generados por software probablemente se utilizarán para influir o alejar a los votantes, socavar la confianza pública en los sistemas electorales y fomentar la discordia. Esto no significa que las elecciones estén amañadas ni que se deba confiar en todo. Más bien, todos debemos ser conscientes de los posibles usos y abusos de la inteligencia artificial.
El ascenso de la desinformación sobre IA y su amenaza a la democracia
La desinformación generada por la Inteligencia Artificial (IA) constituye una grave amenaza para la política electoral y ensombrece los procesos democráticos globales. El desarrollo de la tecnología de IA generativa ha inaugurado una nueva era de engaño, que permite la producción fluida de contenido audiovisual que es una réplica casi exacta de la realidad.
El ámbito de la manipulación política se ha expandido significativamente desde la derrota electoral de Clinton en 2016, como ella misma señala acertadamente, y la difusión de imágenes y audios ultrafalsos ha exacerbado el poder de las narrativas engañosas. Al recordar sus propias experiencias como blanco de operaciones coordinadas de desinformación, Clinton enfatiza la importancia de abordar las enormes dificultades que presenta la fabricación de información basada en inteligencia artificial.
Michael Chertoff, exsecretario de Seguridad Nacional, enfatiza las formas engañosas en que la desinformación impulsada por IA puede influir en la opinión pública y socavar la confianza en las instituciones democráticas, haciéndose eco de las preocupaciones de Clinton. Chertoff nos alerta sobre la peligrosa posibilidad de que las operaciones de desinformación focalizadas aprovechen las lagunas en el ecosistema informativo y socaven los fundamentos del gobierno democrático en una época de distribución de contenido hiperpersonalizada. Con esto en mente, las elecciones de 2024 se convierten en una prueba para la IA para abordar el problema existencial de la manipulación electoral.
Salvaguardar la democracia en la era digital
Proteger los procesos democráticos de la manipulación y la distorsión es crucial, ya que tanto académicos como legisladores se enfrentan a la amenaza de la desinformación generada por IA que se cierne sobre el panorama electoral. La difusión de contenido generado por IA plantea serias dudas sobre la validez del discurso político y pone en tela de juicio la eficacia de las medidas convencionales contra la desinformación.
Una proteccióntrony unas instituciones democráticas resilientes son más importantes que nunca en un momento en que la información se utiliza como arma. Además, las amenazas electorales de este año son "aún más peligrosas", según Chertoff. En elecciones democráticas anteriores en todo el mundo se han intentado sembrar la discordia o influir en el voto a favor o en contra de un candidato específico, como la intromisión electoral de Rusia en 2016 y el hackeo a Macron tras un año en Francia.
¿Acaso quienes conocen los deepfakes asumen que todo en el mundo es un deepfake? En consecuencia, incluso las pruebas sólidas de comportamiento inapropiado deben descartarse. Y eso, en esencia, otorga a los funcionarios gubernamentales corruptos y a los autócratas la libertad de hacer lo que les plazca. En un contexto de desinformación y escepticismo, la supervivencia de la democracia depende de nuestra capacidad, como pueblo, para distinguir la realidad de la ficción y proteger la santidad de la integridad del voto.

