La inteligencia artificial está transformando la investigación en salud y acelerando el descubrimiento de medicamentos y la investigación de enfermedades.
Además de la ayuda que aporta al sector sanitario, también introduce desafíos como el sesgo de datos y la necesidad de transparencia.
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Los investigadores utilizan IA para analizar datos de salud complejos.
La IA apoya a los investigadores en el procesamiento de datos sanitarios complejos. Promete transformar, comprender, prevenir y tratar enfermedades. Sin embargo, la Dra. Carleigh Krubiner, responsable de Bioética en Wellcome, señala que debe implementarse con responsabilidad para evitar reforzar sesgos.
La IA acorta considerablemente el proceso de descubrimiento de fármacos, analizando grandes cantidades de datos paradentposibles fármacos novedosos, reduciendo así costes y tiempo. Es especialmente útil en enfermedades y afecciones raras que afectan a países de ingresos bajos y medios.
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La IA ayuda a analizar datos genéticos humanos
La IA también permite el procesamiento de datos genómicos a velocidades sindent, lo que posibilita unadentmás rápida de objetivos terapéuticos, como señaló Priscilla Chan de la Iniciativa Chan Zuckerberg.
El papel de la IA en el Atlas de Células Humanas demuestra esta capacidad al mapear con rapidez y precisión todos los tipos de células; la IA ofrece nuevos conocimientos sobre la biología humana. Como explica Anna Studman, investigadora principal del Instituto Ada Lovelace, el Atlas de Células Humanas no sería posible sin la capacidad de procesamiento de datos de la IA.
Abordar el sesgo en el uso de la IA
Si bien la IA ofrece numerosos beneficios, es necesario adoptar medidas para garantizar que no refuerce los sesgos actuales. De lo contrario, los resultados de la investigación y las aplicaciones en salud estarán sesgados, considerando que muchos conjuntos de datos no son diversos.
Como explica Shuranjeet Singh, consultor de experiencia vivida en Wellcome, la IA tiene el potencial de reproducir los sesgos presentes en los datos de atención médica, amplificando así las desigualdades en materia de salud.
Anna Studman explica cómo y por qué se utilizan los datos para ayudar a generar confianza, en particular con las comunidades marginadas, para resolver estos sesgos y garantizar que la IA beneficie a todos por igual a través de una mejor representación en los conjuntos de datos y más experiencias vividas de diferentes tipos de personas.
Carleigh Krubiner dijo que los investigadores necesitan comprobar si la IA es probablemente la mejor aplicación que se puede utilizar para un trabajo particular y si las soluciones más simples y apropiadas son más rentables.
Informe Cryptopolitan de Emman Omwanda

