Durante los Juegos Olímpicos de Verano, Google emitió un anuncio de su IA "Géminis", que desde entonces ha sido objeto de un intenso escrutinio. El anuncio presentaba a la vallista estadounidense Sydney McLaughlin-Levrone y a un padre que usaba inteligencia artificial para ayudar a su hija a escribir una carta a su héroe. Esta exhibición desencadenó rápidamente un debate sobre la pertinencia y las consecuencias del uso de la IA en contextos educativos y personales.
El anuncio formaba parte de la campaña de Google para promocionar sus tecnologías de IA, como "Gemini", un modelo rebautizado de su anterior IA, Bard. Sin embargo, la decisión de usar la IA de una forma que niega la creatividad humana y la expresión personaltracrechazo tanto del público como de la crítica. Numerosas personas afirmaron que el anuncio transmitía un mensaje preocupante que implicaba que la tecnología debe reemplazar los medios tradicionales de aprendizaje y comunicación, especialmente entre los niños.
El público reacciona y Google responde limitando los comentarios
El público reaccionó rápidamente, pero mayoritariamente de forma negativa. Muchos expresaron su desaprobación en redes sociales, señalando que el anuncio parecía transmitir un mensaje inapropiado. Los críticos sostenían que sugería que las personas deberían confiar en la inteligencia artificial en lugar de desarrollarse personal o creativamente. Cabe destacar que el fundador de Deadspin, Will Leitch, tuiteó su opinión al respecto, y su tuit acumuló decenas de miles de "me gusta", alimentando el debate en línea.
El comercial de Google en el que el padre hace que su hija use inteligencia artificial para crear una nota para su atleta favorito en lugar de alentarla a escribir lo que realmente quiere decirle a su héroe, me parte el alma cada vez que lo veo.
— Will Leitch (@williamfleitch) 28 de julio de 2024
Para contrarrestar esta reacción negativa, Google desactivó los comentarios en el vídeo de YouTube del anuncio, una decisión que nunca se había aplicado en otras publicaciones recientes de YouTube. Esta decisión de Google fue interpretada por muchos como una admisión de culpa y un intento de frenar futuras reacciones negativas. Desactivar los comentarios se interpretó como un intento de controlar la narrativa y minimizar las críticas del público.
El debate en torno a este anuncio refleja la preocupación de la comunidad respecto a la participación de la IA en la educación y el desarrollo infantil. Muchas personas temen que la dependencia de la inteligencia artificial pueda erosionar habilidades vitales como el pensamiento crítico o la autoexpresión. El acto de usar IA para escribir una carta, una tarea tradicionalmente personal y contemplativa, fue visto comomatic por quienes creen que es a través de la búsqueda de la propia voz y la creatividad que los niños aprenden mejor.

