Parece que la Reserva Federal va por tracpara mantener estables las tasas de interés hasta bien entrado 2025, lo que marca un enfoque cauteloso en la estrategia económica. Raphael Bostic, director del Banco de la Reserva Federal de Atlanta, lo dejó claro: las tasas de interés no bajarán pronto, no hasta finales de este año ni siquiera a principios del próximo.
Bostic, quien tiene influencia en las decisiones de política monetaria de este año, no ve prisa en cambiar las cosas, ya que mantiene la vista puesta en el crecimiento del empleo y los ajustes salariales por inflación. Sigue confiando en alcanzar esa esquiva meta de inflación del 2%, aunque admite que el camino hacia ella se está haciendo más lento de lo que se esperaba. Este año, apuesta por una sola rebaja de tipos, nada más ambicioso.
Inflación persistente: una espina en el costado de la economía
¿Cuál es el estado de ánimo actual de la Reserva Federal? Manténganse firmes.
La inflación se mantiene obstinada, manteniéndose en niveles más altos de lo habitual, y eso hace que la Fed se desestime con lentitud cualquier reducción de tipos. Jerome Powell se hizo eco de esta opinión, señalando que la confianza en la reducción de tipos necesita más tiempo para madurar, debido al comportamiento estancado de la inflación en el primer trimestre.

Esta cautela resulta un tanto sorprendente en comparación con los seis recortes de tipos que se rumoreaban a principios de año. Ahora, los inversores cruzan los dedos para que haya uno o dos recortes.
Mientras tanto, Bostic se mostró algo optimista y señaló que las empresas y los consumidores estadounidenses parecen estar en una mejor situación de lo habitual para esta etapa del ciclo económico.
Cambios económicos globales y advertencias fiscales
El escenario mundial no se queda de brazos cruzados.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) acaba de aumentar su pronóstico de crecimiento para Estados Unidos este año al 2,7%, un aumento considerable con respecto a las cifras anteriores. Sin embargo, con el crecimiento viene el reto de evitar que la inflación se desborde. El FMI observa con cautela a Estados Unidos, señalando que, si bien el panorama nacional parece resiliente, el panorama mundial, especialmente en los países más pobres, aún resiente las consecuencias de crisis pasadas.
Incluso se espera que la eurozona solo experimente un ligero crecimiento del 0,8 % este año. Sin embargo, a nivel mundial, el panorama es algo más prometedor, con una expansión económica general del 3,2 %. Se prevé que China e India experimenten un crecimiento sustancial, lo que podría influir en el peso económico mundial.
Pero el economista jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas, está agitando una bandera amarilla, instando a un enfoque lento y constante para flexibilizar las políticas monetarias en Estados Unidos, especialmente porque la economía prácticamente está superando su ritmo anterior a la pandemia.
La inflación anual en Estados Unidos aumentó ligeramente recientemente, y los precios al consumidor en marzo mostraron un salto que hizo que los operadores retrasaran sus cronogramas de recorte de tasas.
Los estrategas de UBS incluso insinúan un "riesgo real" de que la Reserva Federal suba los tipos de interés a principios del próximo año en lugar de recortarlos. El elevado gasto y la deuda en EE. UU. están acumulando riesgos, lo que dificulta frenar la inflación sin afectar a la economía mundial.
En cambio, el Banco Central Europeo está moviéndose con cautela en sus decisiones sobre las tasas, tratando de evitar una caída de la inflación por debajo del 2%.
Reacciones del mercado y especulaciones futuras
En la situación actual, la reticencia de la Fed a recortar los tipos refleja la preocupación generalizada por la situación económica. Altaf Kassam, de State Street, aportó su opinión, afirmando que los efectos de la política monetaria estadounidense podrían ser lentos y afectar negativamente a la economía real, insinuando un período difícil en 2025, cuando surjan importantes necesidades de refinanciación.
Y aunque los responsables de las políticas de la Reserva Federal, como Mary Daly de San Francisco, no ven ninguna prisa en recortar las tasas mientras la economía aún muestra cierta fuerza, bancos como el Bank of America y el Deutsche Bank ahora están apostando a un único recorte de tasas en diciembre, una visión reducida respecto de pronósticos anteriores más optimistas.
Así, aunque en la ciudad se hablaba de relajar las políticas, parece que el plan de juego de la Fed consiste más bien en mantener el rumbo y asegurarse de no agitar demasiado el barco en estas aguas económicas impredecibles.

