La bifurcación dura Estambul de Ethereum finalmente se lanzó en diciembre de 2019. Sin embargo, no todo salió como se esperaba. Ethereum está causando problemas en la red que podrían requerir otra bifurcación dura en las próximas semanas.
El problema causado por la función Ice Age de Ethereumexige otra bifurcación dura
La bifurcación dura de Estambul tenía como objetivo reducir el coste del gas de la red Ethereum y, al mismo tiempo, mejorar la privacidad de la red. El objetivo de la bifurcación era aumentar la interoperabilidad con Zcash. Sin embargo, los desarrolladores cometieron un error con la función Ice Age de Ethereum.
La Edad de Hielo de Ethereum es una función que ajusta la dificultad de minería de la red. Esta función aumenta la dificultad cada 100.000 bloques, lo que impide que los mineros se adapten al nivel de dificultad. Esto ha provocado una ralentización significativa del tiempo de procesamiento de bloques y la ralentización de la red. Si el problema persiste, la red podría congelarse constantemente.
La función Ice Age se creó inicialmente para garantizar que las futuras bifurcaciones duras allanaran el camino para la transición del protocolo Proof-of-Work (PoW) al protocolo Proof-of-Stake (PoS). Cada vez que la red sufre una bifurcación dura, los desarrolladores retrasan la función Ice Age para acelerar la generación de bloques. Sin embargo, parece que olvidaron este importante detalle durante la bifurcación dura de Estambul.
Para normalizar la situación, Ethereum está llevando a cabo una bifurcación dura de emergencia llamada Muir Glacier. Se espera que esta ocurra alrededor del 1 de enero, con el único propósito de reparar los daños causados por la bifurcación anterior. Esta bifurcación solo retrasaría la función Ice Age de Ethereum

