Este lunes, Serguéi Lavrov, ministro de Asuntos Exteriores ruso, lo dejó clarísimo en un discurso en Moscú, según un informe de TASS. Rusia y China prácticamente han abandonado el dólar estadounidense en sus intercambios comerciales. El cambio ha sido drástico: más del 90 % de sus transacciones ahora no utilizan el dólar, sino sus propias monedas.
Más allá del dólar
Durante una sesión con el Consejo de Jefes de las Regiones de Rusia en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Lavrov destacó la solidez de la colaboración económica ruso-china. «Nuestra cooperación comercial y económica con China prospera, a pesar de los intentos occidentales de perturbarnos», declaró. Lavrov detalló que esta próspera cooperación ha trascendido el dólar, y que el 90 % de las transacciones se realizan en rublos y yuanes.
La alianza abarca diversos sectores críticos. "Nuestra participación en el sector energético se fortalece continuamente, y estamos observando un marcado aumento en el envío de productos agrícolas a China", señaló Lavrov. También destacó las exitosas iniciativas conjuntas que abarcan inversiones y desarrollos industriales. "Ambas naciones están obteniendo importantes beneficios de estos esfuerzos", añadió, destacando los beneficios mutuos tangibles en todos los ámbitos.
Visión de los BRICS: Un mundo sin dólar
Al cambiar el enfoque de lo bilateral a lo multilateral, los países BRICS también están sentando las bases para un entorno comercial sin dólares. La alianza se prepara para introducir un sistema financiero unificado para el segundo semestre de este año, según explicó Sergey Ryabkov, viceministro de Asuntos Exteriores de Rusia. Este sistema prevé facilitar las transacciones dentro del bloque sin necesidad del dólar estadounidense.
Ryabkov destacó el progreso en la integración de activos digitales dentro del bloque, crucial para evitar el uso del dólar en las transacciones internacionales. «Hemos adoptado considerablemente los activos digitales este año, lo cual es fundamental en nuestra estrategia para minimizar el uso del dólar», afirmó.
2023 fue un año clave para los BRICS, con logros notables en expansión y reducción de la dependencia del dólar, temas que dominaron la cumbre del año pasado. La cumbre estuvo marcada por la incorporación de cinco nuevos países a la alianza y el firme compromiso de promover las monedas locales en el comercio. Ryabkov enfatizó: «Esto no es el final; estamos creciendo y refinando continuamente nuestras estrategias financieras»
Al ser preguntado sobre la dirección financiera bajo la presidencia rusa de los BRICS, Ryabkov reveló: «Hemos considerado varias estrategias. Una dirección prometedora es el desarrollo de una plataforma para unificar los sistemas financieros de los países BRICS». Se refirió a esta futura plataforma como el «Puente BRICS», concebido para conectar las monedas digitales y los sistemas de mensajería financiera de los países miembros.
Además, Ryabkov señaló que una importante reunión a principios de este año consolidó estos planes dentro del marco más amplio de la cooperación BRICS.
El impulso va en aumento hacia la cumbre de 2024, programada para octubre en Kazán, Rusia. Se espera que se extiendan invitaciones a numerosos países aspirantes a ser miembros, tras el interés manifestado por alrededor de 35 naciones. «Estos países están deseosos de reducir su dependencia del dólar y adoptar sus monedas locales para las transacciones internacionales», explicó Ryabkov.
La creciente influencia de los BRICS y el aumento del número de sus miembros están ejerciendo presión sobre el predominio del dólar estadounidense en la economía global.
Sin embargo, no todas las naciones interesadas recibirán luz verde. La inclusión de nuevos miembros es una decisión colectiva de los actuales países BRICS, basada en el consenso.
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