Puede que la crisis de liderazgo de OpenAI haya pasado, pero todavía se están llevando a cabo investigaciones para descubrir qué llevó realmente al despido repentino de Sam Altman y, en última instancia, restaurar el atractivo público de la empresa de inteligencia artificial.
WilmerHale es el bufete de abogados que lleva a cabo la investigación. Además de restaurar la credibilidad de OpenAI, la situación le ofrece una oportunidad de redención tras su reciente experiencia al asesorar a dosdentuniversitarios.
WilmerHale asume el caso de OpenAI
Recordemos que en noviembre, Altman fue destituido como director ejecutivo de OpenAI por la junta directiva de la empresa, que afirmó que no era "siempre sincero" en sus comunicaciones.
La situación se agravó rápidamente, y algunos ejecutivos y empleados amenazaron con dimitir en protesta por la destitución de Altman. Tras una intensa controversia, Altman fue restituido como director ejecutivo pocos días después, tras la destitución de todos los miembros originales de la junta, excepto uno.
Si bien el regreso de Altman puede ofrecer cierta estabilidad, el episodio sin duda asestó un golpe a la imagen pública de OpenAI.
A principios de este mes, una junta directiva reconstituida de OpenAI contrató a WilmerHale, que se especializa en el manejo de crisis corporativas de alto perfil, para realizar una investigación de los hechos.
Al revelar todo lo ocurrido, muchos expertos creen que WilmerHale ayudará a la nueva junta directiva de OpenAI a tomar decisiones creíbles y a recuperar la confianza de empleados e inversores en la empresa. «La reputación corporativa es crucial para una empresa como esta», afirmó James Park, profesor de derecho de la UCLA y profesor de gobierno corporativo.
¿Oportunidad de redención para WilmerHale?
Para WilmerHale, el nombramiento de OpenAI también ofrece una enorme oportunidad para mejorar su atractivo público.
Unos días antes de que OpenAI contratara a WilmerHale, la firma había enfrentado críticas por su rol como asesora dedentuniversitarios que posteriormente se enfrentaron al escrutinio del Congreso. Según informes, asesoró a ladent de la Universidad de Harvard, Claudine Gay, y a ladent de la Universidad de Pensilvania, Liz Magill, antes de una audiencia en el Congreso sobre antisemitismo en los campus universitarios.
Las respuestas que dieron los líderes de la escuela a la pregunta de si disciplinarían a losdentque llamaran al genocidio de los judíos provocaron intensas críticas, con la culpa dirigida a WilmerHale, lo que los preparó para el testimonio.
La investigación exitosa y objetiva de WilmerHale sobre OpenAI podría servir como demostración pública de sus prácticas éticas y profesionalismo. Un resultado positivo podría ayudarles a recuperar la confianza pública.
¿Podrá WilmerHale encontrar redención en las turbias aguas de OpenAI?
