La plataforma de intercambio de criptomonedas Binance finalmente puso fin a su pesadilla regulatoria en Brasil. La compañía desembolsó 1,76 millones de dólares (o 9,6 millones de reales, si se prefiere) para llegar a un acuerdo con la Comisión de Valores Mobiliarios (CVM).
¿Por qué? Porque, según la CVM, Binance fue descubierto jugando con la libre circulación de derivados sin licencia en Brasil tras una investigación exhaustiva sobre sus prácticas comerciales sospechosas en el país.
Retrocedamos un poco. Binance inicialmente intentó salir de este lío ofreciendo una miseria de $370,000 (2 millones de reales) en agosto de 2023. La CVM revisó la oferta y declaró que no estaba interesada en acuerdos bajos.
Un año después, Binance tuvo que hurgar mucho más profundo en sus bolsillos.
La escena cripto de Brasil: alta inflación y sueños digitales
Los problemas económicos de Brasil —alta inflación, desplome de la moneda, etc.— impulsaron a la gente a recurrir a alternativas como las criptomonedas. El real brasileño lleva más de una década en una racha de pérdidas.
Entonces, ¿qué hace la gente cuando su dinero se devalúa constantemente? Buscan algo mejor. Para muchos brasileños, ese "algo mejor" resultaron ser las criptomonedas.
Para 2021, aproximadamente el 8% de la población brasileña estaba inmersa en criptomonedas, lo que convirtió al país en el 14.º con mayor adopción global de criptomonedas. Una cifra considerable.
El gobierno brasileño tampoco se quedó de brazos cruzados. En 2020, lanzó el sistema Pix, una plataforma de pagos en tiempo real que acostumbró a la gente a las finanzas digitales.
Esta decisión tecnológicamente avanzada ayudó a que las criptomonedas fueran aún más atractivas para una población que ya estaba ávida de alternativas financieras.
Pero el auge de las criptomonedas en Brasil no se debió solo a la desesperación. El aumento de la alfabetización digital también influyó mucho.
A medida que más brasileños se conectaron a Internet y se sintieron cómodos con los pagos digitales, las criptomonedas comenzaron a parecer menos una apuesta riesgosa y más una inversión inteligente.
Las criptomonedas se consideran activos según la legislación brasileña, lo que significa que están sujetas a todos los impuestos y regulaciones que conlleva esa etiqueta.
El gobierno ha estado trabajando horas extra para crear reglas que protejan a los consumidores sin sofocar la innovación que viene con la cadena de bloques.
A pesar de toda la burocracia, las plataformas de intercambio de criptomonedas brasileñas han prosperado. Un ejemplo es Mercado Bitcoin. En 2021, contaba con más de 5 millones de usuarios, lo que la convierte en una de las plataformas de intercambio más grandes de Latinoamérica.
En toda América Latina, las personas en países económicamente inestables han estado recurriendo a las criptomonedas como una forma de proteger sus finanzas.

