La tasa de inflación en Argentina se redujo al 1,5% en mayo, la primera vez en cinco años que los aumentos mensuales de precios han sido inferiores al 2%. El Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó la caída y refuerza el argumento deldent Javier Milei de que sus reformas económicas radicales están estabilizando la economía.
Esta cifra contrasta con el 2,8% de abril y el aumento del 25,5% registrado en diciembre de 2023, cuando Milei asumió el cargo. La tasa de inflación mensual se ha reducido a un estímulo político ante la proximidad de las elecciones intermedias en octubre, pero la tasa anual se mantiene en un máximo del 43,5%.
Milei ha centrado su política económica en la desregulación, la consolidación fiscal y la eliminación de las intervenciones en el mercado que han existido durante décadas. El gobierno abandonó el sistema de paridad móvil del peso en abril como parte de un acuerdo de 20 000 millones de dólares con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y permitió que la moneda flotara entre 1 000 y 1 400 por dólar estadounidense.
Cuando hay un superávit fiscal y la impresión de billetes se ralentiza, la inflación se desploma. Es natural que esto ocurra. Las leyes fundamentales de la economía así lo dictan
~El portavoz de Milei, Manuel Adorni.
Los mercados lo han tomado con cautela. El gobierno también implementó una exención fiscal temporal para los exportadores agrícolas, lo que contribuyó a la entrada de más dólares estadounidenses para apuntalar el peso.
Las medidas económicas tienen como objetivo restablecer los colchones de reservas
El FMI proyecta que la economía argentina se recuperará un 5,5% en 2025, aunque las señales actuales muestran que la economía no está creciendo. La productividad es lenta y la demanda de los consumidores es demasiado débil como para influir en el gasto en áreas importantes.
La inflación ha disminuido, pero ahora la menor actividad representa el riesgo de socavar el apoyo popular. Argentina necesita aumentar sus reservas internacionales para cubrir sus necesidades financieras. El país debe cumplir con un préstamo adicional de 4.400 millones de dólares para julio, en el marco del FMI, lo que supone un retraso respecto a la fecha límite anterior de junio.
Milei ha descartado el método empleado por administraciones anteriores para adquirir dólares estadounidenses mediante la impresión de pesos, argumentando que se debe restringir la expansión de la base monetaria. En cambio, el gobierno ha intentado otros mecanismos, incluyendo un acuerdo de recompra con bancos extranjeros por 2 mil millones de dólares y una emisión de bonos a extranjeros por un monto de 1 mil millones de dólares.
El banco central anunció recientemente que permitiría al mercado fijar los tipos de interés, abandonando el sistema tradicional de tipos de referencia, en una medida coherente con el programa económico Milei Fase 3. Anteriormente, la autoridad monetaria había fijado el tipo en el 29%, pero ahora apunta a los agregados monetarios para desacelerar la expansión de la masa monetaria.
El banco central señaló que “esta reorganización consolida un marco de control de agregados monetarios más convencional, eliminando la noción de ‘tasa de interés de política monetaria’ típica de esquemas como el de metas de inflación”.
Esto se sumó a la nueva subasta de repos en dólares que el banco central realizó el 11 de junio, tras realizar una operación similar en diciembre. Estos instrumentos buscan fortalecer las reservas sin impulsar el crecimiento monetario interno. Las reformas de Milei constituyen el mayor giro económico en Argentina en décadas.

