Elon Musk nunca ha rechazado los grandes sueños ni los grandes retos. Ahora, el director ejecutivo de Tesla ha recibido un paquete salarial tan desorbitado que hace que las bonificaciones de los demás directores ejecutivos parezcan insignificantes. Para obtener la recompensa completa, que podría superar el billón de dólares, Musk debe convertir a Tesla en una empresa de 8,5 billones de dólares en diez años.
Esa cifra situaría a Tesla por encima del valor de mercado combinado de Microsoft y Nvidia, actualmente los dos gigantes corporativos mundiales. Sin embargo, actualmente es un plan en teoría y los accionistas aún no han tomado una decisión al respecto en noviembre.
Se espera que los robotaxis respalden los hitos de Tesla
La valoración actual de Tesla se acerca al billón de dólares, basada tanto en la confianza de los inversores como en el rendimiento de las ventas. Ante la posibilidad de que las entregas de vehículos disminuyan en el futuro, como ocurrió el año pasado, las acciones de la compañía siguen cotizando a un múltiplo efervescente de 75 veces el EBITDA. Los inversores están creyendo en la promesa de Musk de mercados aún no creados.
La estructura del paquete ofrece una pista sobre el origen del crecimiento previsto por la junta directiva. Los 12 hitos están vinculados tanto a los objetivos de beneficios como al lanzamiento de productos, en particular, los taxis autónomos y el robot humanoide Optimus.
Según un Cryptopolitan informe, Tesla opera un servicio de robotaxis en Austin, Texas, aunque todavía es pequeño, con apenas unas pocas docenas de vehículos. El objetivo inicial de Musk es tener un millón de coches autónomos en circulación.
No es difícil encontrar partidarios de Musk. El grupo de inversión ARK Invest ha mantenido una postura optimista sobre Tesla desde hace tiempo, prediciendo este trimestre que la compañía podría valer entre 7 y 11 billones de dólares para 2029. Su modelo parte de la base de una red global de robotaxis que generaría entre 603.000 y 951.000 millones de dólares anuales, una cifra que empequeñece los 52.000 millones de dólares de ingresos que Uber prevé para este año.
La investigación de ARK va más allá. Afirma que la participación de Tesla en las tarifas de robotaxi sería del 40% al 60%, aproximadamente el doble de la actual de Uber. Cabe destacar que ARK ni siquiera incluyó a los robots humanoides en su valoración, aunque ha sugerido que el mercado podría alcanzar un valor de 24 billones de dólares.
El propio Musk ha subido la apuesta, declarando que Optimus algún día podría representar “el 80 por ciento del valor de Tesla”
Según un análisis, para alcanzar el objetivo de ganancias de 400 mil millones de dólares contemplado en el plan de remuneración de Musk, la compañía necesitará vender alrededor de 100 millones de robots al año, cada uno con un precio aproximado de 25 000 dólares. Incluso reducir esa cifra a la mitad requeriría duplicar los márgenes actuales de la compañía.
A modo de comparación, el EBITDA esperado de Tesla para este año es de 13 mil millones de dólares: un abismo entre la realidad actual y la ambición futura.
¿Está siendo Musk realista con los accionistas?
El precio que fijen los inversores sobre Tesla al final de esta década podría ser más importante que la cantidad de coches o robots que venda. Con su múltiplo actual de 75 veces el EBITDA, Tesla necesitaría 113.000 millones de dólares de beneficios anuales para justificar una valoración de 8,5 billones de dólares, muy por debajo del objetivo de 400.000 millones de dólares.
Aun así, los analistas de Morgan Stanley calificaron los objetivos como "significativamente más ambiciosos" que sus propias previsiones. Señalaron que dichas cifras "implicarían contribuciones sustanciales de Optimus y otros mercados finales de robots con IA que actualmente no figuran en nuestras previsiones"
La magnitud del posible pago de Musk ha polarizado inevitablemente las opiniones. Se ha argumentado que Musk sueña en grande, pero no es realista para sus accionistas e inversores.
La decisión que tomarán los accionistas en noviembre se basará más en la confianza en su CEO que en cifras concretas.
Lo que Tesla buscará es si puede ser revolucionario y liderar la economía robótica tanto como lo ha hecho con los coches eléctricos premium. Si ese sueño se hace realidad, el sueldo de Musk se considerará una recompensa digna.

