Rusia ha sido muy estricta con el uso Bitcoin desde el principio, y la compra no autorizada de criptomonedas o la posesión ilegal Bitcoin se controlaba con mucha severidad. La situación se mantuvo igual hasta la regulación de las criptomonedas y la revelación de la información de inteligencia sobre la desanonimización parcial.
Con la reciente introducción de activos digitales en las leyes rusas, donde las criptomonedas se han legalizado como un tipo de propiedad imponible (a partir de enero de 2021), los organismos financieros han propuesto leyes estrictas en torno a los activos financieros digitales.
El Ministerio de Finanzas del país busca imponer fuertes sanciones y cargos penales por la no divulgación de activos digitales. Dado que las criptomonedas no están legalizadas actualmente como método de pago, una infracción podría conllevar graves acciones legales.
Las agencias tributarias monitorearán de cerca todas las compras y cualquier activo digital no revelado o censurado. Si se encuentran, esto puede generar repercusiones consecuentes
Compra de criptomonedas no calificada
El regulador monetario, es decir, el Banco Central de Rusia, busca limitar las compras de criptomonedas no calificadas. Se prohibirían las compras superiores a 600 mil rublos anuales (7700 dólares). La directiva está dirigida específicamente a inversores no calificados y, si bien se encuentra en debate público hasta el 27 de octubre, se espera que entre en vigor en enero de 2021 si se aprueba. Actualmente no se ha revelado ninguna propuesta para inversores calificados, quienes están abiertos a la inversión digital con arreglo a las leyes extranjeras.
Binance, la plataforma de intercambio de criptomonedas más grande del mundo, ha ofrecido detalles sobre la adquisición de productos criptográficos y ha sido destacada negativamente por la censura de los medios por ello.
Las autoridades financieras de Rusia están explorando la viabilidad de desarrollar una moneda digital del banco central (CBDC) denominada “Crypto Ruble”.
Tras el descontento inicial con las monedas digitales, se especula que el creciente interés de Putin reside en las transacciones cifradas, que limitan automáticamente las restricciones impuestas por las sanciones internacionales. Esta decisión podría haberse visto afectada por los intentos de lanzar CBDC en China, Estados Unidos y Turquía.

