La creciente adopción de las finanzas digitales en Latinoamérica tiene muchos aspectos positivos, y su promesa de facilitar transacciones descentralizadas y sin fronteras para el público en general. Ahora, una aplicación de pagos móviles llamada Oobit, respaldada por Tether, busca democratizar el uso de criptomonedas, lanzando su plataforma en el mercado clave de Brasil.
La expansión de Oobit se presenta como un gran paso en la región LATAM, con la misión principal de conectar fluidamente los activos digitales sin custodia con el comercio tradicional. La compañía ha establecido una oficina local en São Paulo y ha nombrado al veterano del sector fintech Eduardo Prota para dirigir sus operaciones regionales.
Un elemento central del lanzamiento es la función DePay de Oobit. Esta tecnología permite a los usuarios conectar sus billeteras de criptomonedas de autocustodia y gastar activos digitales directamente en comercios físicos y en línea que aceptan Visa y Mastercard, eliminando la necesidad de una plataforma de intercambio centralizada. La compañía informa que su fase previa al lanzamiento registró unatronparticipación de los usuarios, con más de 50,000 usuarios incorporados y el 92.2% de todos los pagos utilizando monedas estables, principalmente USDT. Amram Adar, cofundador y CEO de Oobit, comentó sobre la entrada al mercado: «Los pagos globales se están redefiniendo en este momento, y Brasil es el modelo a seguir»
Brasil: el nuevo epicentro de la tecnología de pagos
La entrada estratégica de Oobit indica una afluencia masiva de empresas globales de tecnología financiera y criptográfica que priorizan el mercado brasileño. El país es reconocido como una potencia fintech, impulsado por latrondemanda de soluciones digitales por parte de los consumidores y un entorno de innovación impulsado por el Banco Central de Brasil (BACEN).
Pix, el sistema de pagos instantáneos brasileño, ha transformado radicalmente el ecosistema financiero, sentando una sólida base digital que convierte al país en un trac . Este terreno fértil ha atraído una importante inversión y una expansión competitiva: Binance , la plataforma de intercambio de criptomonedas más grande del mundo, ha lanzado una Mastercard de criptomonedas en el país, que permite a los usuarios gastar sus fondos en millones de comercios compatibles. Visa está impulsando activamente su presencia en el sector de los pagos en tiempo real, en particular en el mercado de Pix, a través de iniciativas como Visa Conecta. Otros actores globales, como el proveedor de pagos Fiserv, también han expandido activamente su presencia, adquiriendo infraestructura de pago local y obteniendo las licencias regulatorias necesarias.
Adopción de criptomonedas en Latinoamérica: un enfoque global en la estabilidad y la inclusión
La concentración de la actividad financiera digital en Brasil destaca la tendencia general de Latinoamérica a consolidarse como una de las regiones de mayor crecimiento y más cruciales para la adopción global de criptomonedas. La región está experimentando un alto volumen de transacciones de criptomonedas, con Brasil a la cabeza.
Este crecimiento acelerado se debe a varios factores macroeconómicos: la demanda de estabilidad, ya que la alta inflación y la continua devaluación monetaria en varios países de la región han impulsado a los ciudadanos a adoptar las monedas estables como una reserva de valor confiable y una alternativa preferida para las remesas transfronterizas. Además, la inclusión financiera es un factor clave, ya que las criptomonedas ofrecen una alternativa accesible y de bajo costo para los servicios financieros en una región donde una parte significativa de la población permanece sin servicios bancarios o con acceso limitado a ellos. Finalmente, la claridad regulatoria es clave, ya que Brasil se ha posicionado como líder regional en la adopción de criptomonedas a nivel institucional y minorista. Su Ley de Activos Virtuales 2022/2023 y su programa piloto de Moneda Digital del Banco Central (DREX) han creado un marco claro y favorable quetraca los principales actores institucionales y minoristas.
En última instancia, esta demanda generalizada de poder adquisitivo digital autosoberano posiciona al país como un campo de pruebas de lo que significa la utilidad de las criptomonedas en la vida cotidiana.

