Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), reconoció la importancia de las monedas digitales de los bancos centrales (CBDC) durante un debate en la Conferencia Global del Instituto Milken. Según Georgieva, el FMI está aumentando su personal dedicado al dinero digital, ya que la organización ya no puede permitirse ignorar las versiones digitales de las monedas fiduciarias.
Georgieva señaló que el futuro de las finanzas era digital incluso antes de la pandemia, pero la situación actual ha acelerado su llegada. Explicó que unos 110 países están estudiando las CBDC o preparándose para su implementación, y el FMI mantiene conversaciones con alrededor de 50 de estas naciones.
La directora del FMI distinguió entre las CBDC mayoristas, diseñadas para instituciones financieras específicas, y las CBDC minoristas, que los particulares pueden poseer y utilizar. Georgieva afirmó que las CBDC mayoristas podrían implementarse con relativamente pocas sorpresas, mientras que las CBDC minoristas podrían transformar por completo el sistema financiero con consecuencias desconocidas.
Evolución de las CBDC en varios países
Países como Bahamas y China ya han lanzado proyectos de CBDC. El Banco Central de Bahamas introdujo el dólar de arena en 2020 y China está probando pilotos de yuanes digitales en varias provincias. Georgieva cree que incluso Estados Unidos, que inicialmente mostró menos interés en las CBDC, experimentará transformaciones significativas gracias a estas monedas digitales.
En marzo de 2022, eldent Biden firmó una orden ejecutiva que instaba a la investigación y el desarrollo de una CBDC estadounidense, aunque no se han elaborado planes formales para su lanzamiento. En julio, la Reserva Federal tiene previsto introducir un servicio de pagos en tiempo real, FedNow, que algunos especulan podría ser un paso hacia una CBDC. El presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, declaró que cualquier lanzamiento de una moneda digital requeriría la aprobación del Congreso y del gobierno.
El FMI reconoce que las CBDC son el futuro