La Unión Europea planea invertir 1.400 millones de euros en investigación sobre inteligencia artificial (IA) y tecnologías avanzadas el próximo año.
Se trata del intento de Europa por alcanzar a gigantes tecnológicos como Estados Unidos y China. La financiación, un aumento de casi 200 millones de euros con respecto al año pasado, provendrá del Consejo Europeo de Innovación (CEI) en el marco del programa Horizonte Europa de la UE.
Según funcionarios de la UE, esta financiación tiene como objetivo impulsar la economía europea centrándose en el crecimiento tecnológico, especialmente en IA. La comisaria europea Iliana Ivanova lo explicó así:
“El Consejo Europeo de Innovación se ha convertido en un elemento clave en el apoyo de la UE a la innovación disruptiva. En 2025, impulsará la tecnología avanzada de la UE con aún más recursos, que ascenderán a 1.400 millones de euros procedentes de Horizonte Europa, nuestro programa de investigación e innovación.”
La IA europea se queda atrás
Durante una visita a Copenhague, el CEO de Nvidia, Jensen Huang, afirmó rotundamente que Europa se está quedando atrás en inversiones en IA en comparación con Estados Unidos y China. Subrayó: «La UE debe acelerar el progreso en IA. En todos los países se está produciendo un despertar que reconoce que los datos son un recurso nacional».
Nvidia, la potencia detrás de muchos avances en IA, incluido ChatGPT de OpenAI, se erige como el fabricante de GPU líder en el mundo, ofreciendo hardware fundamental para las aplicaciones de IA.
Huang se encontraba en Dinamarca para el lanzamiento de Gefion, una supercomputadora con 1528 GPU, construida por Nvidia con la Fundación Novo Nordisk y el Fondo Danés de Exportación e Inversión. Dinamarca planea utilizar este potente sistema para impulsar la investigación en el descubrimiento de fármacos, el diagnóstico de enfermedades y las ciencias de la vida complejas.
«La era del descubrimiento de fármacos asistido por ordenador debe llegar en esta década», añadió. El papel fundamental de Nvidia en el hardware de IA pone de manifiesto la dependencia de Europa de la tecnología no europea, una dependencia que la UE pretende reducir potenciando sus propias capacidades en IA.
Pocas empresas europeas, como la francesa Mistral y la alemana Aleph Alpha, intentan entrar en el mercado de la IA. Europa también cuenta con el primer conjunto de regulaciones de IA del mundo, conocido como la Ley de IA de la UE, para regular las aplicaciones de IA. Esta legislación entró en vigor en agosto y se aplicará plenamente en agosto de 2026.
De qué trata la Ley
La Ley de IA de la UE introduce un marco regulatorio para los sistemas de IA, implementando un enfoque basado en el riesgo. Las aplicaciones se clasificarán en función de sus posibles impactos en la seguridad, los derechos humanos y el bienestar social.
“Algunos sistemas están totalmente prohibidos, mientras que los sistemas considerados de 'alto riesgo' están sujetos a requisitos y evaluaciones más estrictos antes de su implementación”, explicaron.
Según esta legislación, todas las empresas que operan dentro de la UE y que implementan o desarrollan IA se clasifican en varias categorías, como proveedores, implementadores, distribuidores, importadores, fabricantes de productos y representantes autorizados.
La ley tiene alcance extraterritorial, lo que significa que se aplica a cualquier empresa que trabaje con IA dentro de la UE, independientemente de dónde tenga su sede. El cumplimiento para las aplicaciones de alto riesgo será riguroso, y las empresas deberán realizar evaluaciones y seguir prácticas de documentación estrictas.
Estas regulaciones se ajustan estrechamente a los estándares del RGPD, haciendo hincapié en la transparencia, la responsabilidad y el uso ético. Para cumplir con estos requisitos, las organizaciones deberán implementar capacitación para el personal, una gobernanza sólida y protocolos de ciberseguridad.
La UE ha comenzado a desarrollar códigos de buenas prácticas y plantillas específicas para ayudar a las empresas a cumplir con estas normas de conformidad.
Los expertos recomiendan que las empresas que tengan dudas sobre sus responsabilidades busquen asesoramiento profesional y utilicen herramientas como el Verificador de Cumplimiento de la Ley de IA de la UE para verificar su conformidad con estas normas.
A pesar de estas estrictas regulaciones, algunos argumentan que la Ley de IA de la UE podría impulsar a las empresas europeas a innovar de manera más responsable, ofreciendo potencialmente una ventaja competitiva a largo plazo.

