El Banco de Pagos Internacionales (BIS) desmintió la declaración del banco central sobre las criptomonedas. A principios de este año, se afirmó que las criptomonedas no eran beneficiosas para la estabilidad financiera. El BPI realizó un estudio sobre las noticias regulatorias y su efecto en las criptomonedas. El estudio concluyó que las noticias sobre legislación generan mayores ganancias en el mercado.
Además, se descubrió que los mercados de criptomonedas dependen de instituciones financieras reguladas para sus operaciones, por lo que deben estar sujetas a las regulaciones estatales. Por lo tanto, ante cualquier noticia o declaración, los precios de las criptomonedas fluctúan. Por lo tanto, se puede afirmar que las criptomonedas dependen de instituciones financieras reguladas. Si bien el BIS comentó que las criptomonedas no representan un riesgo de inestabilidad para el sistema financiero, sugirió que los reguladores las mantengan bajo control y estén atentos a posibles presiones.
Mediante esta investigación, el BIS desmintió la declaración del banco central. Sin embargo, anteriormente también se había mostrado en contra de las criptomonedas. En numerosas ocasiones, funcionarios del BIS hicieron declaraciones contra ellas. Por ejemplo, Agustín Caresten consideró Bitcoin un desastre para la economía y el medio ambiente. Lo calificó de estafa Ponzi en repetidas ocasiones.
Sin embargo, el BPI también se opuso al lanzamiento de las CBDC. En marzo, el BPI comentó que las criptomonedas podrían plantear numerosos problemas para el sistema financiero y económico. Por lo tanto, el BPI debería vigilar de cerca las monedas digitales. La presidenta del BPI, Jacqueline Loh, declaró al respecto que el lanzamiento de las CBDC requería especial atención. Muchas declaraciones de funcionarios del BPI contradicen sus nuevas conclusiones.
acuñar