En un estudio multicéntrico innovador que abarcó a aproximadamente 3.500 personas de entre 10 y 25 años de todo el mundo, la inteligencia artificial ( IA ), en particular los algoritmos de aprendizaje automático, ha demostrado la capacidad de discernir los trastornos de ansiedad basándose en estructuras cerebrales distintivas.
Este estudio, dirigido por el investigador principal Moji Aghajani, profesor adjunto del Instituto de Educación y Estudios Infantiles de la Universidad de Leiden, analizó el grosor cortical, la superficie y los volúmenes de las regiones cerebrales profundas.
Resultados prometedores con margen de mejora
Si bien los hallazgos son prometedores, no son perfectos. Un mayor perfeccionamiento de los algoritmos y la inclusión de otros tipos de datos cerebrales, como la función cerebral y la conectividad, son esenciales para mejorar la precisión. A pesar de ello, los resultados del estudio son notables, ya que siguen siendo aplicables a una cohorte diversa de jóvenes de diversas etnias, ubicaciones geográficas y perfiles clínicos.
Aghajani destaca el potencial de esta investigación para allanar el camino hacia un enfoque más personalizado para la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de los trastornos de ansiedad. Al alejarse del enfoque convencional en pacientes promedio y avanzar hacia un análisis individualizado, con la ayuda de conjuntos de datos amplios y diversos, combinados con IA, los investigadores buscan comprender mejor los mecanismos neurobiológicos subyacentes de los trastornos de ansiedad.
El papel del consorcio de ansiedad ENIGMA
Moji Aghajani, su investigador postdoctoral Willem Bruin y aproximadamente 250 colaboradores de todo el mundo representan el Consorcio de Ansiedad ENIGMA. Este esfuerzo colaborativo busca obtener información fiable sobre las bases neurobiológicas de los trastornos de ansiedad mediante la recopilación y armonización de datos de diversas fuentes y la realización de análisis a gran escala. Estos consorcios han surgido en respuesta a la crisis de replicación en psiquiatría y ciencias del comportamiento, impulsando un enfoque colaborativo para el avance en este campo.
La publicación del estudio en un medio prestigioso como Nature Mental Health subraya su importancia y su posible impacto en la investigación y la práctica clínica en salud mental. Los trastornos de ansiedad, que a menudo se manifiestan durante la adolescencia y la adultez temprana, plantean desafíos significativos a nivel mundial, generando profundas cargas emocionales, sociales y económicas.
Moji Aghajani destaca la necesidad de trascender el enfoque tradicional de la investigación en salud mental, que se caracteriza por estudios a pequeña escala y análisis simplistas. Al aprovechar el poder del big data y la IA , los investigadores pueden profundizar en las diferencias individuales y desarrollar intervenciones personalizadas para quienes padecen trastornos de ansiedad.
La financiación de organizaciones como ZonMW, NWO y el Fondo Universitario de Leiden ha apoyado este estudio complejo y laborioso, permitiendo a los investigadores ampliar los límites de la comprensión en salud mental.

