Si se pregunta si Xi Jinping se propone imitar los problemas económicos de Estados Unidos, no está solo. El presidente chino dent lanzado una bola curva al mundo financiero global con una estrategia que recuerda extrañamente a lo que se viene gestando en el Tesoro estadounidense y la Reserva Federal durante años. Las últimas reflexiones de Jinping han puesto a todos, desde operadores financieros hasta aficionados al té, a la atención.
Y déjame decirte que no es porque estén aburridos.
La nueva estrategia financiera de China: ¿una página del manual de la Reserva Federal?
La idea genial de Jinping implica que el Banco Popular de China (PBOC) se aventure en el mercado de bonos gubernamentales como si fuera un jacuzzi, comprando y vendiendo estos bonos para regular la liquidez del mercado. No es una idea nueva; los principales bancos centrales del mundo llevan años jugando a este juego. Sin embargo, para China, un país que no ha realizado compras significativas de bonos desde la era de los teléfonos plegables (2007, para ser precisos), esto es una gran noticia.
El discurso que reavivó esta conversación no fue un lapsus reciente, sino un fragmento estratégico de octubre pasado, recientemente resurgido en un libro y un artículo periodístico. Esto ha generado una especulación desenfrenada entre los operadores, y algunos se preguntan: "¿Está Pekín coqueteando con la flexibilización cuantitativa (QE)?". Para quienes no lo sepan, la QE consiste en que un banco central compre bonos soberanos y otros activos para reducir los rendimientos e impulsar la actividad económica. Es como una cafeína financiera para economías aletargadas, elaborada primero por el Banco de Japón y luego por la Reserva Federal para abordar la crisis financiera mundial y la crisis provocada por la pandemia de COVID-19.
Sin embargo, la actual crisis económica de China ha suscitado debates sobre si está lo suficientemente desesperada como para considerar medidas tan drásticas, especialmente para apuntalar sectores en crisis como el inmobiliario. El Banco Popular de China ha estado jugando con programas de préstamos específicos, lo que, para algunos, se asemeja mucho a una expansión cuantitativa ligera: una expansión del balance del banco central sin grandes alardes.
Pero no nos precipitemos. La charla de Jinping sobre la compra y venta de bonos del gobierno no es precisamente una declaración de devoción por la flexibilización cuantitativa. La distinción que hizo entre comprar y vender añade una capa de complejidad, diferenciándola de la estrategia habitual de flexibilización cuantitativa, que se centra más en acumular bonos que en negociarlos. Además, dado que los tipos de interés de China siguen estando bien, hay menos urgencia para sacar a relucir una flexibilización cuantitativa.
Los efectos Ripple de las operaciones con bonos en China
Que el Banco Popular de China (PBOC) actúe como creador de mercado con los bonos del Estado no es solo por diversión. Es una estrategia para garantizar que la liquidez fluya en el mercado como un whisky de malta suave, estabilizando los tipos de interés en el proceso. A pesar de tener varios ases bajo la manga para inyectar cash a la economía, los métodos actuales del banco central están mostrando su antigüedad. Con un mercado de bonos del Estado en expansión, la negociación de estos bonos se ha convertido en una opción atractiva y viable para el Banco Popular de China.
Sin embargo, la insinuación de Jinping sobre la negociación de bonos ha dejado en la cuerda floja el momento de dichas compras. La transición a la compra de bonos podría ser un vals lento en lugar de un baile vertiginoso. El impacto real de estas compras en los rendimientos chinos es harina de otro costal, probablemente causando caídas a corto plazo, pero con efectos mixtos a largo plazo, dependiendo de nuevas medidas de estabilización económica.
Durante décadas, el motor económico de China rugió con fuerza y orgullo, pero la reciente desaceleración tiene consecuencias globales, convirtiendo la estrategia de Jinping en un tema de intenso debate. Cuando un banco central empieza a interferir en el mercado de bonos, las consecuencias pueden dispararse, como se vio con las iniciativas de expansión cuantitativa del Banco de Japón, que evolucionaron de una modesta propuesta a una completa compra de activos.
Entonces, ¿Jinping intenta copiar los problemas económicos de Estados Unidos? ¿Qué opinan?

