En 2022, los NFT serán algo común.
La capacidad de crear representaciones digitales únicas de objetos y activos del mundo real ha sido un fenómeno muy esperado. El concepto existe desde los inicios de la cadena de bloques, hace más de siete años, pero solo recientemente hemos presenciado su adopción masiva.
La explosión de coleccionables NFT comenzó con CryptoKitties en 2017. Desde entonces, algunas de las grandes figuras del sector tecnológico se han sumado a la iniciativa; Visa compró recientemente un NFT por 165.000 dólares. Ahora, incluso puedes comprar bienes raíces virtuales como NFT, desde los castillos franceses hasta la Gran Muralla China, con Next Earth.
Pero dentro de un año los verás por todas partes: en películas, series, libros y más, todos representados como NFT. Los NFT se están popularizando porque permiten a las personas poseer algo que representa una parte de algo más grande que ellas mismas: una obra de arte o un personaje, por ejemplo.
Los NFT y la economía digital
Los NFT forman parte de la economía digital. Esta se compone de diversos mercados en línea, como las economías de videojuegos, los bienes raíces virtuales e incluso plataformas de redes sociales como Facebook.
El auge de la economía digital ha sido uno de los desarrollos más significativos de los últimos años. Se prevé que para 2027 se comercializarán bienes digitales por valor de 7 billones de dólares en mercados virtuales a nivel mundial. Y, como hemos visto con otros tipos de comercio, cuanto más interactúan los consumidores con estos mercados, más valiosos se vuelven tanto para los creadores como para los consumidores.
En 2022, se espera que los NFT sigan creciendo en este ecosistema. En particular, se convertirán en una característica estándar en muchas plataformas. Además, los creadores de contenido de realidad virtual crearán cada vez más experiencias utilizando NFT como herramienta de monetización adicional para complementar sus fuentes de ingresos existentes.
Nuevos modelos de negocio de NFT
Hay dos modelos de negocio NFT tradicionales: el modelo de cadena de suministro y el modelo peer-to-peer.
En el enfoque tradicional de la cadena de suministro, un artista vende una obra digital y los ingresos se reparten entre él y el intermediario (por ejemplo, el desarrollador de la aplicación o el propietario de la plataforma). En este modelo, ambas partes comparten el riesgo de vender una obra digital que podría no monetizarse completamente o no generar suficientes ingresos para justificar su participación.
En el modelo Peer-to-Peer (P2P), también conocido como modelo “flipping”, un usuario puede comprar una obra digital de otra persona, por ejemplo a través del mercado NFT de Next Earth.
En 2022, veremos el auge de nuevos modelos, como el modelo de afiliados/red. En lugar de tratar con un intermediario, se trata directamente con un tercero que distribuye tu obra digital por ti. Por ejemplo, puedes usar el marketing de influencers para distribuir tus obras digitales a través de diversas plataformas de redes sociales como YouTube e Instagram.
En 2022, habrá muchos más participantes en estos espacios, ya que será más fácil para los artistas publicar sus obras digitalmente utilizando la tecnología existente. Una vez que los artistas se den cuenta de lo fácil que es publicar sus obras digitalmente utilizando la tecnología existente, comenzarán a publicar más obras digitalmente en 2022 que nunca, lo que generará una enorme demanda de NFT a medida que las personas buscan formas únicas de expresarse a través del arte.
Los NFT superarán a los coleccionables tradicionales
El revuelo actual en torno a los NFT no tienedent. Una encuesta reciente muestra que una asombrosa quinta parte de los estadounidenses conoce el espacio de los NFT. Esto es una señal muy positiva, ya que significa que los millennials están empezando a darse cuenta de cuánto pueden comprar con su huella digital y de lo que pueden hacer con ella una vez que la tengan.
Nuestra sociedad ha cambiado rápidamente en la última década, especialmente desde la crisis económica de 2008-2009 y la reciente pandemia. Nuestra forma de vida ha cambiadomatic, desde dónde trabajamos hasta cómo socializamos. Lo mismo ocurre con nuestros hábitos de consumo: ahora las personas pasan más tiempo que nunca en sus dispositivos móviles, y la tecnología las ha conectado más que nunca.
Todas estas tendencias se unen para dar forma a un mundo donde los NFT superarán a los coleccionables tradicionales. En resumen, 2022 se perfila como un año excepcional para los NFT.

