Si hay algo que el mundo de las finanzas sabe, es que cuando la Reserva Federal de Estados Unidos toma una postura, más vale que prestes atención.
En una medida audaz, la Reserva Federal acaba de decretar que los bancos estatales bajo su jurisdicción necesitarán una aprobación oficial por escrito antes de adentrarse en ciertas actividades relacionadas con criptomonedas, específicamente aquellas que involucran tokens de dólar.
Estos tokens son esencialmente monedas estables, diseñadas para ofrecer cierta apariencia de estabilidad en el volátil mercado de las criptomonedas al vincular su valor a activos tradicionales como el dólar .
El control cada vez más estricto de la Reserva Federal sobre las criptomonedas
Este nuevo decreto no surgió de la nada. La decisión de la Reserva Federal llega justo después de que PayPal, el gigante de los pagos, anunciara sus planes para lanzar su propia criptomoneda estable.
Esto tiene precedentes; los intentos de las grandes corporaciones por lanzar sus propias criptomonedas estables se han topado anteriormente con una considerable resistencia por parte de los reguladores y los expertos en políticas públicas.
Un ejemplo destacado son las ambiciones frustradas de Meta, antes Facebook, que quería lanzar una criptomoneda estable llamada 'Libra' en 2019. Los temores regulatorios, en concreto la preocupación por alterar el equilibrio financiero global, provocaron el fracaso de la iniciativa.
Pero, ¿qué busca realmente la Reserva Federal? No se trata simplemente de obtener un informe sin objeciones. La Reserva Federal ha puesto el listón muy alto. Los bancos deberán demostrar una gestión de riesgos de primer nivel. No se trata de una simple revisión superficial.
Las instituciones deben estar preparadas paradenty supervisar una amplia gama de amenazas potenciales, que abarquen las preocupaciones siempre presentes en materia de ciberseguridad y la creciente sombra de las actividades financieras ilícitas.
Y si crees que obtener este permiso es el final de la historia, te espera una sorpresa.
Más que una simple aprobación única
Una vez que se da la aprobación por escrito, esto no significa que estos bancos puedan actuar sin supervisión. La Reserva Federal, siempre atenta a los procedimientos, continuará con sus revisiones de supervisión.
Además, cualquier actividad relacionada con estos tokens de dólar estará bajo un escrutinio riguroso. El firme compromiso de la Reserva Federal con la estabilidad financiera ha dado lugar a estas estrictas medidas, lo que subraya su dedicación a mantener a raya los riesgos potenciales derivados de las innovaciones tecnológicas.
Además, el banco central está reforzando sus medidas. Se está preparando la implementación de un nuevo programa de supervisión, cuyo objetivo es monitorear las actividades relacionadas no solo con las criptomonedas, sino también con la tecnología blockchain y las colaboraciones con entidades no bancarias centradas en la tecnología.
Esta iniciativa está orientada a reforzar los mecanismos de supervisión existentes, garantizando que la integración de la tecnología y las finanzas se mantenga fluida, sin comprometer la solidez del sistema financiero.
Es evidente que, a medida que se expande el ámbito digital de las finanzas, también aumenta la vigilancia de los organismos reguladores. Con la creciente presencia de entidades convencionales como PayPal en el espacio de las criptomonedas, las normas de actuación se vuelven cada vez más estrictas.
La postura adoptada por la Reserva Federal es una muestra de esta dinámica en constante evolución. Ahora les corresponde a los bancos estatales tomar la iniciativa y alinearse con estas nuevas directrices.
Los bancos estatales de EE. UU. ahora necesitan la aprobación de la Reserva Federal para las actividades con criptomonedas