La bifurcación de Tezos, Dune, ha llamado la atención del multimillonario Xavier Niel. Niel tiene previsto invertir en la criptomoneda junto con muchos otros inversores franceses que también parecen estar interesados en ella.
El lanzamiento de nuevas criptomonedas como resultado de una bifurcación no es nada nuevo en la comunidad blockchain. Ahora, Tezos se someterá a una bifurcación dura en septiembre, cuyo resultado será la criptomoneda 'Dune'.
Sin embargo, ¿cómo puede una criptomoneda aún no creada obtener el apoyo de tales inversores? La respuesta es que, a diferencia de otras bifurcaciones duras, Dune ya ha entrado en un período de gestación controlada.
Dune contra Ethereum
Dune está siendo desarrollado por la empresa francesa Origin Labs, que lo comercializa como competidor de Ethereum. El proyecto cuenta con el apoyo de la firma de inversión Starchain Capital y, según fuentes locales, de muchos otros inversores destacados.
La criptomoneda ha obtenido el apoyo de Marc Simoncini, de la app de citas francesa Meetic, así como de Jean David Blac, fundador de la startup de televisión Molotov. Además, el proyecto ha captado la atención de Alexis Bonillo, cofundador de la app para compartir ubicación Znely.
Sin embargo, el principal impulsor sería Xavier Niel, el joven multimillonario francés con participación mayoritaria en el operador de telefonía móvil Illiad. Illiad opera bajo la marca Free, el segundo mayor proveedor de servicios de internet de Francia.
Con semejante lista de inversores, la criptomoneda podría convertirse en una rival de su cadena de bloques original, Tezos.
Aunque Tezos afirma contar con un equipo de más de cincuenta desarrolladores, Dune discrepa. El equipo de Dune afirma que Tezos solo cuenta con unos veinte desarrolladores, mientras que Dune presume de once desde el principio. Esto se debe al apoyo de Origin Labs.
Si Dune logra superar a Tezos, sería la primera bifurcación dura en la historia en hacerlo.
Tezos se asociará con el banco de inversión BTGPactual y Dalma Capital, con sede en Dubái, en ofertas de tokens de seguridad de 1.000 millones