Ayer resultó ser un día dramático matic banco neoyorquino buscaba un cash trac su balance .
La situación se presentaba sombría, ya que las acciones de NYCB sufrieron múltiples interrupciones bursátiles durante la sesión bursátil del día, con una asombrosa caída de más del 40 %. A principios de año, las acciones del banco cotizaban por encima de los 10 dólares, pero desde entonces se han desplomado a poco menos de 2 dólares. Este año ha sido especialmente duro para NYCB, como lo demuestra su decisión a finales de enero de aumentar la cantidad de dinero que reserva para posibles pérdidas por préstamos. Para colmo, Moody's Investors Service rebajó drásticamente la calificación crediticia del banco a la categoría de basura.
Los problemas financieros del NYCB han llamado la atención de inversores y expertos del mercado, quienes ven similitudes con lo ocurrido con Silicon Valley Bank y First Republic Bank la primavera pasada. El sector bancario se encuentra bajo mucha presión debido a que la inflación sigue siendo alta y nadie sabe cuándo comenzarán a bajar los tipos de interés.
El lado positivo es que NYCB logró recuperarse de su fuerte caída y anunció que un grupo de inversionistas invertiría una gran cantidad de dinero en el banco. El rescate de más de mil millones de dólares proviene de un grupo de inversionistas liderado por Liberty Strategic Capital, de Steven Mnuchin. Los otros inversionistas son Hudson Bay Capital y Reverence Capital Partners. Esta medida ha dado esperanza a la gente, y Mnuchin afirmó que cree que el banco ahora cuenta con suficiente capital para cumplir con los estándares de reservas futuras, con tasas de cobertura iguales o superiores a las de sus parestron.
Como parte de este plan para salvar las finanzas, Mnuchin y otras tres personas se unirán a la junta directiva de NYCB. En un interesante cambio de liderazgo, Joseph Otting, quien anteriormente era el Contralor de la Moneda, asumirá el cargo de director ejecutivo. Esto ocurre después de que Alessandro DiNello fuera nombrado para ocupar el mismo puesto por un corto periodo.
Los problemas de NYCB se hicieron evidentes a principios de este año cuando reportó resultados inferiores a los esperados para el cuarto trimestre. Esto demostró la vulnerabilidad del banco al mercado inmobiliario comercial, que se dice está al borde de una crisis de impagos. El banco tuvo que reservar la enorme suma de $552 millones para pérdidas por préstamos. Durante el trimestre, los préstamos para cooperativas y oficinas representaron la mayor parte de las facturas incobrables, con un total de $185 millones.
El año pasado, tres grandes bancos, incluido Silicon Valley Bank, quebraron debido a la drástica caída del valor de sus bonos debido a las drásticas subidas de tipos de interés de la Reserva Federal. Este fiasco en curso en el NYCB ha evocado recuerdos de aquella época.
Además de sus otros problemas, NYCB ahora posee los activos de Signature Bank, que también quebró la primavera pasada. La adquisición ha complicado aún más las cosas para la institución, ya que ahora está bajo la estrecha vigilancia de los reguladores debido a su mayor tamaño.

