Mastercard, gigante global de pagos, ha expresado su escepticismo sobre la adopción generalizada de las Monedas Digitales de los Bancos Centrales (CBDC), alegando la comodidad de los consumidores con los sistemas monetarios existentes, según CNBC. Ashok Venkateswaran, responsable de blockchain y activos digitales de Mastercard en la región Asia-Pacífico, destacó los desafíos que supone la adopción de las CBDC.
Venkateswaran afirma que la principal dificultad radica en garantizar que las CBDC puedan gastarse en cualquier lugar, como si fuera cash. Esta idea desafía el impulso actual en el sector de las monedas digitales, donde muchos países están explorando o ya han lanzado versiones digitales de sus monedas.
Las complejidades de integrar las CBDC en los sistemas existentes
A pesar de las reservas de Mastercard, la compañía ha participado activamente en el debate sobre las CBDC a través de su Programa de Socios CBDC, con la participación de importantes actores del sector como Ripple, Fireblocks y Consensys. El programa busca fomentar el debate entre los principales actores del sector. Esta iniciativa coincide con un creciente interés en las CBDC a nivel mundial, con alrededor de 130 países, que representan el 98% del PIB mundial, que investigan o consideran las CBDC, un aumento significativo respecto a los tan solo 35 de mayo de 2020.
El desarrollo y la adopción de las CBDC representan un cambio significativo en el panorama financiero mundial. El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera las CBDC una alternativa segura y económica al cashtradicional. Hasta junio, solo 11 países habían adoptado las CBDC, otros 53 se encontraban en fase avanzada de planificación y 46 estaban investigando el concepto.
Proyectos piloto de Mastercard y perspectivas futuras
Mastercard completó recientemente un piloto en la iniciativa CBDC de Hong Kong, que muestra el uso potencial de las CBDC para transacciones de activos reales y mercados Web3. Sin embargo, Venkateswaran señala que, si bien los bancos centrales son cada vez más innovadores y colaboran con empresas privadas como Mastercard, la justificación de las CBDC sigue siendo limitada debido a la preferencia de los consumidores por las formas monetarias existentes.
En casos específicos como Singapur, donde el sistema de pagos ya es eficiente, Venkateswaran ve un atractivo limitado para las CBDC minoristas, pero potencial en las CBDC mayoristas para las liquidaciones interbancarias. Esta visión matizada coincide con las observaciones del FMI sobre países como Singapur y Tailandia, que han avanzado en la conexión de sistemas de pago rápido, reduciendo así las comisiones por transacciones transfronterizas.
La postura de Mastercard sobre las CBDC subraya la complejidad de introducir nuevas formas de moneda digital en los ecosistemas financieros existentes. A pesar de su cautela, la participación de la compañía en diversos proyectos de CBDC refleja su comprensión del potencial transformador de las monedas digitales, al tiempo que reconoce los desafíos que supone su adopción generalizada.

