Japón es uno de los países con mayor desarrollo tecnológico del mundo. No es de extrañar que haya experimentado un gran desarrollo en la tecnología blockchain y el sector de las criptomonedas.
La Agencia de Servicios Financieros de Japón (FSA) observó una disminución en el número de preguntas relacionadas con las criptomonedas en el último trimestre de 2018.
En comparación con el tercer trimestre, el cuarto trimestre registró un 36 % menos de consultas. La agencia recibió alrededor de 1230 consultas en el tercer sector, mientras que en el trimestre anterior recibió menos de 800.
Además, las consultas tuvieron una caída de más del 75% en comparación con el primer trimestre en el que la autoridad recibió más de 3.500 consultas relacionadas con criptomonedas.
Estas cifras no sorprenden, ya que son de esperar en un mercado bajista. Por otro lado, las consultas sobre el sistema financiero se mantienen prácticamente iguales: en el tercer trimestre se registraron 9460 consultas, mientras que en el cuarto trimestre hubo casi 9430.
Las consultas consistieron en un amplio espectro de consultas, siendo la mayoría consultas generales que representaron alrededor del veintinueve por ciento (29%) del total de consultas, seguidas por preguntas sobre transacciones individuales con alrededor del veintiocho por ciento (28%).
Las consultas sobre actividades fraudulentas representaron aproximadamente el veintiocho por ciento (28%) del total de consultas, mientras que las preguntas relacionadas con organizaciones representaron menos del diez por ciento (10%) del total de preguntas.
La mayoría de las personas preguntaron en qué industria de criptomonedas confiar. En respuesta, la agencia les indicó que verificaran si la industria estaba registrada ante las autoridades, aunque esto no garantiza la protección del inversor.
Luego, la agencia instó a las personas a realizar una verificación de antecedentes de la empresa y comprender que existen ciertos riesgos al invertir en criptomonedas .
Las preguntas relacionadas con las criptomonedas están en declive en Japón