El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha emitido una seria advertencia sobre la posible escalada de las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China.
Según Gita Gopinath, subdirectora gerente del FMI, el aumento de los aranceles entre las dos superpotencias podría tener consecuencias devastadoras para la economía mundial.
En declaraciones a la CNBC, explicó que el mundo ya está presenciando un cambio significativo en los patrones comerciales impulsado por factores geopolíticos. En sus propias palabras:
“Estamos viendo un comercio impulsado geopolíticamente en todo el mundo, por lo que cuando analizamos el comercio general en relación con el PIB, la relación se mantiene bien, pero quién comercia con quién ciertamente está cambiando”
Proyecciones económicas del FMI
Gopinath señaló que, si bien el comercio mundial como porcentaje del PIB se mantiene estable, los participantes en dicho comercio están cambiando. Estados Unidos y China están comerciando menos entre sí, y algunas de sus rutas comerciales se están redirigiendo a través de otros países.
Este redireccionamiento tiene consecuencias para la cadena de suministro global y podría generar ineficiencias, mayores costos y un crecimiento económico más lento a nivel mundial.
Tanto Estados Unidos como la Unión Europea (UE) han impuesto aranceles más altos a los productos chinos, acusando a Pekín de prácticas comerciales desleales. China ha respondido aumentando los aranceles a ciertos productos de la UE. Esta situación de represalia ya se está intensificando.
"Si los aranceles aumentan, el impacto será costoso para todos", dijo durante la reunión anual del FMI en Washington.
Explicó además que la inflación también se dispararía, ya que el aumento de los aranceles haría subir los precios, creando aún más presión sobre economías ya de por sí sobrecargadas. Según Gopinath, este no es el camino que ningún país debería seguir.
Propuestas arancelarias de Trump
La agenda económica de Trump se ha centrado en imponer aranceles masivos a los productos extranjeros. Ha planteado la idea de un arancel del 20% a todas las importaciones, con un arancel aún más agresivo del 60% a los productos procedentes de China. Y no se detiene ahí.
Trump también ha amenazado con aplicar un arancel del 100% a los automóviles que crucen la frontera mexicana y se ha comprometido a castigar a cualquier país que abandone el sistema del dólar estadounidense con un arancel del 100%.
Tim Adams,dent y director ejecutivo del Instituto de Finanzas Internacionales (IIF), advirtió que medidas tan extremas podrían frenar el progreso logrado para reducir los precios. Afirmó:
“Realmente depende de cómo tomen represalias otros países y de si eso sucede con el tiempo, pero sin duda rompería el impulso que hemos construido para reducir la inflación”
Mientras tanto, China enfrenta sus propios desafíos, incluyendo una desaceleración económica y luchas políticas en múltiples frentes. El país se ha visto envuelto en un conflicto fronterizo con la India, lo que ha agravado aún más su ya compleja relación con Estados Unidos y otras potencias mundiales.
Esta semana, por primera vez en años, el primer ministro indio Narendra Modi y el presidente chino dent Jinping se reunieron al margen de la cumbre BRICS en Rusia.
Los dos líderes discutieron la disminución de las tensiones después de un enfrentamiento fronterizo mortal en 2020, pero el futuro de las relaciones entre China y la India sigue siendo incierto.
Las consideraciones económicas desempeñan un papel fundamental en estas conversaciones. Si bien China ha sido el principal socio comercial de la India, el conflicto fronterizo ha generado fricciones políticas y económicas.
Las empresas indias están ansiosas por comerciar con China, pero el gobierno de Modi actúa con cautela. China también lidia con la presión sobre Taiwán y la desaceleración de su economía nacional.

