Hong Kong ha anunciado importantes medidas regulatorias para frenar las actividades sospechosas de comercio de criptomonedas extrabursátiles (OTC). Esta medida forma parte de los esfuerzos más amplios de la ciudad para fortalecer su marco de seguridad financiera y mantener su reputación como un mercado seguro y regulado para las transacciones de activos digitales. Con aproximadamente 450 tiendas, cajeros automáticos y plataformas en línea que ofrecen servicios de criptomonedas OTC identificados dent Hong Kong, las autoridades han expresado su preocupación por el posible uso indebido de estos servicios para actividades ilícitas.
Estas preocupaciones no son infundadas, ya que datos de Chainalysis indican que Hong Kong facilitó transacciones de activos digitales por un valor sustancial de 64 000 millones de dólares en el año fiscal que finalizó en junio. El volumen de transacciones subraya el papel crucial de los puntos de venta extrabursátiles (OTC) en el ecosistema criptográfico de la ciudad. Sin embargo, también destaca los riesgos potenciales asociados con el comercio de criptomonedas no regulado, incluyendo la elusión de las restricciones a las transferencias internacionales por parte de ciudadanos chinos y la facilitación de esquemas fraudulentos dirigidos a inversores desprevenidos.
Hong Kong busca frenar el comercio ilícito de criptomonedas
En respuesta a estos desafíos, los reguladores de Hong Kong están reforzando su supervisión mediante la introducción de un marco integral de licencias bajo la jurisdicción del departamento de aduanas. Este nuevo régimen exigirá a los proveedores de criptomonedas OTC adoptar prácticas rigurosas de registro de clientes y aumentar la plantilla para garantizar una mejor supervisión. Se prevé que esta medida aumente los gastos operativos de los proveedores de servicios OTC, lo que indica una transición hacia un entorno de comercio de criptomonedas más regulado.
Además, la ciudad fomenta el desarrollo de una serie de plataformas de intercambio de criptomonedas reguladas como una alternativa más segura para acceder a activos digitales. Estas plataformas tienen como fecha límite el 29 de febrero para obtener o solicitar un permiso, según las regulaciones introducidas por la Comisión de Valores y Futuros a mediados de 2023.
Este enfoque busca optimizar el sector y reducir sutraccomo punto de entrada para actividades ilícitas, según Chengyi Ong, responsable de políticas para Asia-Pacífico en Chainalysis. Ong también destacó la importancia de que los proveedores mejoren eficazmente las medidas de gestión de riesgos para combatir los delitos financieros y las amenazas a la ciberseguridad.
Proceso de consulta y respuesta de la industria
Los Servicios Financieros y la Oficina del Tesoro de Hong Kong han iniciado un proceso de consulta hasta el 12 de abril para recabar la opinión del sector sobre las regulaciones OTC propuestas. La consulta aborda objetivos cruciales, como la lucha contra el blanqueo de capitales, la prevención de la financiación del terrorismo y la disuasión de actividades fraudulentas. Los proveedores de servicios que ya se encuentran bajo la rigurosa supervisión de organismos reguladores como la Comisión de Valores y Futuros (SFC) o la Autoridad Monetaria de Hong Kong estarán exentos de las nuevas disposiciones.
El departamento de aduanas, encargado de supervisar la implementación de estas regulaciones, ha sido seleccionado por su amplia experiencia en la aplicación de las normas. El próximo reglamento está diseñado para establecer controles esenciales y maximizar la protección de los inversores, destacó un portavoz de la Oficina de Servicios Financieros y del Tesoro.
One Satoshi, una de las principales empresas OTC de Hong Kong, ya se ha adherido a los protocolos contra el blanqueo de capitales y de conocimiento del cliente. Sin embargo, Roger Li, cofundador de One Satoshi, expresó su preocupación por el posible impacto de los nuevos requisitos regulatorios en el personal de cumplimiento normativo y las obligaciones de mantenimiento de registros. Estos cambios podrían incrementar significativamente los costos operativos de las empresas OTC, dejándolas en la disyuntiva de cesar sus operaciones con criptomonedas o solicitar la licencia bajo el nuevo régimen.

