La economía estadounidense ha presentado datos que brindan cierto alivio a la Reserva Federal, en medio de su constante lucha contra la inflación y las recesiones económicas. Las cifras de crecimiento del producto interno bruto (PIB) y de inflación del tercer trimestre, ambos indicadores clave de la salud económica, se revisaron al alza, mostrando un crecimiento e inflación más lentos de lo que se había informado inicialmente. Estos nuevos datos, que sugieren la posibilidad de un aterrizaje suave, respaldan la inclinación de la Reserva Federal hacia recortes de las tasas de interés en 2024, una medida que marcaría un cambio significativo en su política monetaria actual.
Según el informe final publicado por el Departamento de Comercio, el PIB estadounidense creció a una tasa anualizada del 4,9 % entre julio y septiembre, lo que representa una ligera disminución respecto a la estimación anterior del 5,2 %. Este ajuste coincide con el cálculo inicial del departamento y se desvía de las expectativas de los economistas, quienes pronosticaban que la tasa del PIB se mantendría estable. Además, el índice de precios del gasto en consumo personal básico, una medida que la Reserva Federal sigue de cerca, aumentó un 2 % el trimestre pasado, cifra inferior al 2,3 % previsto por los economistas.
Los indicadores económicos se alinean con los objetivos de la Reserva Federal
Se considera que estos últimos datos económicos refuerzan el reciente cambio de postura del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, hacia una flexibilización de la política monetaria. Ian Lyngen, jefe de estrategia de tasas de interés en EE. UU. en BMO Capital Markets, describió los datos como "impresionantes", en consonancia con el objetivo de la Fed. La Reserva Federal, que se ha enfrentado a la ardua tarea de frenar la inflación sin provocar una recesión, podría encontrar estas cifras propicias para implementar recortes de tasas el próximo año.
El informe sobre el PIB y la inflación se publicó junto con otros indicadores económicos alentadores. Los datos recientes del Departamento de Trabajo mostraron un ligero aumento en las nuevas solicitudes de subsidio por desempleo la semana pasada, lo que sugiere que la economía está recuperando impulso al final del año. Otros datos que indican un repunte de la actividad económica incluyen aumentos inesperados en las ventas minoristas en noviembre, junto con aumentos en la construcción de viviendas unifamiliares y en los permisos de construcción, que alcanzaron máximos en un año y medio.
El acto de equilibrio de la política monetaria
La Reserva Federal, en su afán por frenar la economía y controlar la inflación, ha aumentado significativamente las tasas de interés desde marzo de 2022. Sin embargo, datos recientes sugieren que el agresivo ajuste de la política monetaria podría estar llegando a su fin, con menores costos de endeudamiento previstos para 2024. Este cambio de dirección se produce en un momento en que la inflación parece estar alineándose más estrechamente con el objetivo de la Reserva Federal del 2%.
Economistas y analistas de mercado seguirán de cerca los datos del mercado laboral en las próximas semanas, en particular el número de personas que reciben prestaciones tras una primera semana de ayuda, ya que podría ofrecer más información sobre la salud del mercado laboral en diciembre. La continuidad de los datos de solicitudes, que han mostrado un ligero aumento desde mediados de septiembre, se atribuye en gran medida a las fluctuaciones estacionales y a los efectos persistentes de la pandemia de COVID-19.
En resumen, la Reserva Federal parece estar recibiendo cierto respiro gracias a las últimas cifras del PIB y la inflación. Los datos no solo se alinean con los objetivos del banco central, sino que también sientan las bases para una posible flexibilización de su política monetaria el próximo año. Si bien persisten los riesgos para la economía, especialmente en el sector manufacturero, la reciente flexibilización de las condiciones financieras y la disminución de la inflación favorecen un crecimiento económico continuo, aunque moderado, durante el próximo año. Este delicado equilibrio entre mantener el crecimiento económico y controlar la inflación sigue siendo un desafío crucial para la Reserva Federal mientras navega por estas condiciones económicas cambiantes.

