Recientemente, Francia convocó al Grupo de Acción Financiera Internacional (GAFI) para intensificar y fortalecer la supervisión de todo tipo de transacciones con criptomonedas. Para ello, se convocó a 35 países para que sepan cómo pueden evitar que sus criptoactivos sean estafados o utilizados indebidamente por terceros ajenos al operador.
Para reducir los riesgos para las criptomonedas, se modificaron ciertas directrices a gran escala. Estas obligan al GAFI a objetivar y a los facilitadores de criptomonedas a evaluar un nuevo conjunto de normas y regulaciones. Para uniformizar el comercio de criptomonedas, se recomendó a todos los miembros que estandarizaran sus operaciones de forma similar a como se gestionan las operaciones en la banca comercial.
Las políticas financieras gubernamentales son de obligado cumplimiento para los miembros. Esto implica la adopción de normas y regulaciones modificadas y la confirmación de la implementación de los cambios adoptados en las criptomonedas. Además, estas normas y regulaciones definitivas se establecerán como prerrequisitos del GAFI y entrarán en vigor a partir de junio de 2019.
Propiedades, fondos, ganancias, etc., son algunas de las maneras de anticipar las criptomonedas. Esto consistiría en elaborar recomendaciones básicas pero efectivas para el GAFI. Además, los países miembros deben contar con métodos específicos para gestionar las criptomonedas y sus proveedores. También deben comprender el posible terrorismo que podría derivar en blanqueo de capitales y su impacto en otras actividades.
Por último, pero no menos importante, no es necesario que los países miembros creen una nueva licencia si ya es común en la institución financiera. Esto se debe a que las supuestas instituciones financieras tienen obligaciones de cumplimiento. Sin embargo, podrían presentarse nuevas sugerencias. Por lo tanto, los proveedores de criptomonedas pueden aceptar activos virtuales.
El FATF busca regulaciones para las criptomonedas en 35 países