En un movimiento histórico, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos (EE.UU.) han anunciado un compromiso conjunto para contrarrestar las prácticas no comerciales y la coerción económica, centradas principalmente en China.
Esta innovadora decisión llega antes de la cuarta edición del Consejo de Comercio y Tecnología (TTC) UE-EE.UU., que tendrá lugar en Lulea, Suecia, los días 30 y 31 de mayo.
Se espera que asistan a la reunión altos funcionarios, incluido el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, y ladent de la Comisión Europea, Margrethe Vestager.
Abordar la coerción económica y las prácticas no mercantiles
Según un borrador de declaración visto por Reuters, Estados Unidos y la UE trabajarán juntos para abordar las preocupaciones relacionadas con las prácticas no comerciales y la coerción económica, dos cuestiones que se han asociado cada vez más con China.
La declaración también mencionó planes para mantener discusiones regulares sobre cómo evitar que sus compañías apoyen tecnologías de rivales estratégicos a través de inversiones salientes.
Aunque China sólo fue mencionada dos veces en el borrador de la declaración, el lenguaje empleado indica que la atención se centra principalmente en la superpotencia asiática.
La UE ha clasificado a China como socio en algunas áreas, competidor económico y rival estratégico. Con una postura más agresiva por parte de Estados Unidos, la Unión Europea se dispone a recalibrar su política hacia China y reconocer la importancia de la coordinación con EE. UU.
Coordinación de los controles de exportación de artículos sensibles
El borrador de la declaración también reveló planes para que Estados Unidos y la UE coordinen sus controles de exportación sobre “artículos sensibles”, que incluyen bienes con potencial uso militar, así como semiconductores.
Esta medida refleja una creciente preocupación por el impacto de la creciente influencia de China en el comercio y la tecnología globales.
Destacando el sector de dispositivos médicos en China, el borrador del documento afirma que los socios transatlánticos están “explorando posibles acciones” en respuesta a la amenaza que plantean las políticas y prácticas no comerciales.
La UE y EE.UU. lucharán contra la desinformación y la coerción económica
Además de abordar las preocupaciones económicas, la UE y EE. UU. también planean cooperar para contrarrestar la manipulación de la información extranjera. Esto incluye la amplificación por parte de China de las narrativas de desinformación rusas en torno a la guerra en Ucrania.
Ambas partes expresaron su compromiso de trabajar con el G7 para coordinar acciones contra actos de coerción económica, como las restricciones comerciales que China ha impuesto a Lituania, miembro de la UE.
Este compromiso conjunto histórico de la UE y los EE.UU. marca un paso significativo para contrarrestar la influencia de China en el escenario mundial.
Mientras ambas partes se preparan para la próxima reunión del TTC en Lulea, Suecia, el énfasis en abordar las prácticas no comerciales, la coerción económica y la coordinación de los controles de exportación demuestra un compromiso compartido para garantizar prácticas comerciales globales justas y equitativas.
Al centrarse en áreas como la desinformación y la coerción económica, los socios transatlánticos también están enviando un mensaje claro de que no tolerarán intentos de manipular o socavar el orden internacional.
La UE y EE.UU. prometen acciones conjuntas ante las preocupaciones sobre China