El número de empresas de criptomonedas registradas en Estonia ha experimentado una disminución de aproximadamente el 80 % debido a la aplicación de la ley de criptomonedas de 2022. Esta legislación exige a las empresas mantener importantes reservas de capital y establecer vínculos genuinos con Estonia. Los datos publicados por la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), el organismo regulador del blanqueo de capitales del país, revelaron que alrededor de 200 licencias fueron retiradas voluntariamente por las empresas, mientras que la autoridad denegó una cifra similar.
Matis Mäeker, director de la UIF, declaró que la renovación de las autorizaciones reveló situaciones inesperadas que generaron preocupación entre los supervisores. Algunas solicitudes insinuaban posibles vínculos con actividades ilegales, con personas nombradas para juntas directivas sin su conocimiento o utilizandodentfalsificadas. Además, muchas solicitudes contenían documentacióndent, ya que varias empresas habían recurrido al mismo grupo de firmas de servicios legales y profesionales para su documentación.
Transición a la supervisión in situ
Mäeker enfatizó que la UIF pronto pasará de las evaluaciones en papel a la supervisión regular in situ, lo que permitirá un monitoreo más efectivo de las empresas de criptomonedas. Estonia, conocida por albergar gigantes digitales como Wise, Bolt y Skype, se esfuerza por reconstruir su reputación tras el escándalo de lavado de dinero del Danske Bank, que involucró fondos rusos que pasaron por la sucursal del banco en Tallin.
Como miembro de la Unión Europea, Estonia también debe implementar la regulación de los Mercados de Criptoactivos del bloque. Este mandato estipula que los proveedores de monederos electrónicos y las plataformas de intercambio deben obtener una licencia para operar dentro de la jurisdicción. Los esfuerzos del país para fortalecer su marco antilavado de dinero han sido evaluados recientemente por Moneyval, organismo internacional que establece estándares.
Durante una conferencia celebrada el 29 de marzo, Mäeker expresó su esperanza de que esta evaluación ponga fin a los escándalos del sector bancario de Estonia. Al implementar regulaciones más estrictas y mejorar la supervisión, Estonia busca fomentar un entorno más transparente y seguro para el crecimiento y desarrollo de su industria de criptomonedas.
Las empresas de criptomonedas de Estonia se enfrentan a una caída del 80% en un panorama regulatorio más estricto