En el último libro de Michael Lewis, "Going Infinite: The Rise and Fall of a New Tycoon", se desarrolla un capítulo fascinante que arroja luz sobre un momento crucial en el mundo de las criptomonedas. En marzo de 2019, el CEO Binance , Changpeng "CZ" Zhao, rechazó una propuesta de 40 millones de dólares del ex CEO de FTX, Sam Bankman-Fried (SBF), para una plataforma de futuros de criptomonedas. Esta decisión marcó el inicio de una divergencia en sus caminos, impulsada por objetivos contrapuestos.
El libro revela que SBF tenía un plan audaz para crear una bolsa de futuros con "riesgo cero" para operaciones fallidas con alto apalancamiento. A diferencia de las bolsas de futuros tradicionales, que suelen exigir a los operadores aumentar la garantía cuando las operaciones fracasan, la visión de SBF buscaba mitigar las posibles pérdidas de la bolsa. En el volátil mercado de las criptomonedas, las fluctuaciones repentinas de precios pueden generar deudas incobrables, lo que hace que el enfoque de SBF sea aún más innovador.
Al momento de la propuesta de SBF, Binance y FTX tenían objetivos distintos. FTX buscaba satisfacer las necesidades de los inversores institucionales, mientras que Binance se centraba principalmente en los clientes minoristas. Esta divergencia de objetivos fue crucial en la toma de decisiones de CZ.
El rechazo de CZ y sus consecuencias
Tras considerar la propuesta de SBF durante varias semanas, CZ tomó la decisiva decisión de rechazar la solicitud de financiación de 40 millones de dólares. En su lugar, Binance optó por desarrollar su propia plataforma de futuros. El libro sugiere que SBF no se tomó este rechazo a la ligera y, según se informa, calificó a CZ de "imbécil" por su decisión. Este rechazo marcó un punto de inflexión en la relación entre los dos magnates de las criptomonedas.
Sin la financiación de Binance , FTX decidió forjar su propio camino y lanzó su FTX en 2019. Sin embargo, la incertidumbre se cernía sobre esta iniciativa. SBF admitió: «Si funciona, vale miles de millones de dólares, pero pensé que había más del cincuenta por ciento de probabilidades de que no funcionara». Esta iniciativa se alejó de todo lo que SBF había hecho antes, ya que el marketing, la interacción con los medios y las relaciones con los clientes planteaban nuevos desafíos.
En 2022, cuando FTX enfrentó una crisis de liquidez, la plataforma contactó nuevamente a Binance para una posible adquisición. Sin embargo, CZ se negó, alegando que la plataforma era invencible. Estedent resalta aún más la compleja relación entre los dos gigantes de las criptomonedas.
Estas revelaciones llegan en un momento importante, ya que SBF enfrenta un juicio en Nueva York, donde se enfrenta a múltiples cargos de fraude y lavado de dinero vinculados al colapso de FTX.
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