- Las víctimas de fraude con criptomonedas presentan peticiones al Parlamento Europeo.
- La Comisión Europea afirma que carece de competencia.
La Comisión Europea ha manifestado que no puede comprometerse a crear un fondo del que las víctimas de fraude con criptomonedas puedan disponer en situaciones en las que hayan sido defraudadas.
Una asociación de víctimas de fraude con criptomonedas había apelado al Parlamento de la Unión Europea (PUE) aconsejando que se creara un superfondo y que se financiara con 0,0001 dólares por cada dólar en cada transacción con criptomonedas que se realice en el continente.
La Comisión Europea dio a conocer que la mayoría de los fraudes con criptomonedas ocurren fuera del continente y que la comisión no contaba con el personal, la competencia ni los medios necesarios para crear dicha financiación.
Hasta el momento, la comisión había rechazado la misma petición que le había enviado la asociación de víctimas.
Al defender su postura ante el Parlamento Europeo, la CE dejó claro que las víctimas de fraude con criptomonedas deben recurrir a sus leyes nacionales vigentes y a las fuerzas del orden para recuperar sus fondos. Asimismo, pueden solicitar una indemnización a través de los medios legales actualmente disponibles.
Sin embargo, en algunos casos aún pueden aplicarse las normas de compensación de la UE.
Las víctimas de fraude con criptomonedas no están satisfechas con la respuesta de la CE
Las con criptomonedas han expresado su descontento con la respuesta que les ha ofrecido la CE, calificando la reacción de la CE de anticompetitiva.
Jonathan Levy, abogado que habló en nombre de las víctimas, afirmó que la Comisión Europea otorga cientos de millones de dólares en subvenciones a la inversión y premios a la innovación en blockchain. Añadió que la defensa de la Comisión, basada en la supuesta falta de capacidad, es falsa, ya que podrían tener cierto nivel de competencia para supervisar algunos criptoactivos virtuales.
Recordemos que el PUE había afirmado que en el continente siempre se cometían fraudes por un valor mínimo de 5.000 millones de dólares en criptomonedas.

